6 DE OCTUBRE

San Bruno, sacerdote

Bruno (1035-1101), canónigo en Colonia y teólogo en Reims, se retiró con otros seis compañeros a Chartrêuse, un lugar solitario. Consejero del papa Urbano II, discípulo suyo, fue reclamado constantemente por diversos asuntos de la Iglesia.

Su ideal para encontrar a Dios en la soledad ha sido seguido por los Cartujos: «Es en estas condiciones (soledad, silencio) que el hombre puede entrar en su interior y dedicarse con más constancia al cultivo de las virtudes» (Carta).

«Concédenos que en medio de las vicisitudes de este mundo nuestro corazón encuentre siempre reposo en ti» (San Bruno).