5 DE JUNIO

Pentecostés

Con el domingo de Pentecostés (“día quincuagésimo”) se acaba el tiempo de Pascua que ha durado 50 días y lo hemos celebrado como “un solo día”.

«Hace diez días ascendió la naturaleza humana al trono de Dios y hoy ha descendido el Espíritu Santo en ella. Para que nadie dude y se pregunte qué ha hecho Cristo cuando ha subido al cielo. ¿Acaso no nos ha reconciliado con el Padre? ¿Quizás no lo ha hecho para reconciliarnos? Queriendo demostrarnos que ha reconciliado el género humano, de inmediato nos ha enviado el regalo de nuestra reconciliación, el don y la gracia del Espíritu Santo. Nosotros hemos entregado la fe y hemos recibido del cielo dones, hemos profesado la obediencia de la fe y se nos ha entregado el don de la justificación recibo justicia» (San Juan Crisóstomo, Homilía 1 sobre Pentecostés).

«Sólo el Espíritu puede suscitar la diversidad, la pluralidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, realizar la unidad» (Papa Francisco, Pentecostés 2013).

Hoy también celebramos la fiesta de San Bonifacio, obispo y mártir

Es el gran apóstol de Alemania y del reino de los francos. Nacido en Inglaterra (673) con el nombre de Winfrid; apóstol de Germania con el benefactor nombre de Bonifacio, entró en el Paraíso (754) con el nombre de mártir: los frisones, que evangelizaba le embistieron y él se cubrió con el libro de los Evangelios, pero un golpe de espada partió al mismo tiempo el evangelio y el evangelista (754).

Ocurrió en Dokkum (Holanda), mientras celebraba la eucaristía, con otros 52 compañeros. Había profesado como monje y fue abad de Nursling. Consagrado obispo de Maguncia, con la ayuda de compañeros había fundado otras iglesias en Baviera, Turingia y Franconia. Había recibido del papa el encargo de evangelizar a los paganos del continente.

Tormenta de junio golpea como un puño.

Tormenta de junio golpea como un puño.