5 DE JUNIO

San Bonifacio, obispo

San Bonifacio, obispo y mártir

Pueden sorprendernos las representaciones de san Bonifacio (673-754) cubriéndose la cabeza con el libro de los Evangelios. Pero, este gran apóstol de Alemania, es así como intentó parar el golpe de espada que partió el libro y le abrió su cabeza, cuando defendía su fe: «No luchéis, hijos míos, contra  nuestros adversarios [los frisones], que la Sagrada Escritura nos exhorta no solamente a no devolver mal por mal, sino a hacer el bien para obtener el bien».

  1. Memoria de san Bonifacio, obispo y mártir, que era monje en Inglaterra con el nombre de Wifrido por el bautismo, pero, llegado a Roma, el papa san Gregorio II le ordenó obispo, cambiándoselo a Bonifacio y enviándolo a Germania para anunciar a aquellos pueblos la fe de Cristo, donde logró ganar para la religión cristiana a mucha gente. Rigió la sede de Maguncia y hacia el final de su vida, al visitar a los frisios, en Dokkum fue asesinado por los paganos, consumando así su martirio (754).
  2. En Egipto, santos Marciano, Nicandro, Apolonio y compañeros, mártires, de quienes se cuenta que, por haber confesado la fe cristiana, después de varios tormentos fueron emparedados, quedando expuestos al sol ardiente hasta que murieron de hambre y sed (s. III).
  3. En Tiro, de Fenicia, san Doroteo, obispo, que siendo aún presbítero, padeció mucho bajo el emperador Diocleciano, y en tiempo del emperador Juliano, con más de ciento siete años de edad, honró su ancianidad con el martirio, que consumó en Tracia (s. IV).
  4. En Arvernia, en Aquitania, san Ilidio, obispo, quien, llamado por el emperador a Tréveris para liberar a su hija de un espíritu inmundo, falleció al regreso del viaje (384).
  5. En Como, en la provincia de Liguria, san Eutiquio, obispo, insigne por su vida de oración, su amor a Dios y a la soledad (539).
  6. En Dokkum, en Frisia, santos Eoban, obispo, Adelario y nueve compañeros [1], que, junto con san Bonifacio, terminaron su vida con el martirio (754)
  7. En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, beato Sancho, mártir, el cual, oriundo de Albi, en la Galia, aún adolescente fue hecho cautivo, siendo educado en el palacio real, pero en la persecución suscitada por los musulmanes, no dudó en sufrir por Cristo (851).
  1. Cerca de Assergi, en la región de los vestinos, san Franco, eremita, quien se construyó una celda en una cueva entre montes abruptos, llevando una vida áspera y sencilla (s. XII).
  2. En Ciano, cerca de Mileto, en Calabria, san Pedro Spanò, eremita, célebre por su pobreza y compunción (s. XII).
  3. En Hanoi, en Tonquín, san Lucas Vu Ba Loan, presbítero y mártir, degollado en tiempo del emperador Minh Mang por su fe en Cristo (1840).
  4. En la ciudad de Tang Gia, también en Tonquín, santos Domingo Toai y Domingo Huyen, mártires, que siendo padres de familia y pescadores, bajo el emperador Tu Duc consumaron su martirio al ser quemados vivos después de los tormentos sufridos en la cárcel, en la cual exhortaban a los compañeros a mantener la fe (1862).

[1] Sus nombres: Vintrungo y Gualterio, presbíteros; Amundo, Sevibaldo y Bosa, diáconos; Vacaro. Gundecaro, Eluro y Atevulfo, monjes.

Tormenta de junio golpea como un puño.

Tormenta de junio golpea como un puño.