4 DE NOVIEMBRE

San Carlos Borromeo, obispo

Carlos nació cerca de Milán (1538). Sobrino de Pío IV, le ayudó como cardenal secretario de estado desde los 21 años. Doctor en Derecho Civil y Canónico, muerto el Papa, es nombrado arzobispo de Milán (1565) y, con gran espíritu de oración, se dedicó de lleno a sus fieles («las personas se ganan con las rodillas», decía) impulsando la reforma propuesta por el Concilio de Trento (1563) con gran dedicación y entusiasmo: fundó seminarios, reformó el clero, tuvo cuidado de las buenas costumbres del pueblo en sus continuas visitas pastorales, promocionó varias obras sociales y atendió personalmente a los enfermos de peste (1676).

Hombre de gran coherencia evangélica, dio todos sus bienes a los pobres y vivió con gran austeridad (a pesar de su origen noble) hasta su muerte, a los 46 años (1584). Verdaderamente cumplió en sí mismo el ideal de obispo que el concilio había esbozado: «no estaba lejos del Reino de Dios» (Mc 12,34).