San José María Rubio, presbítero
San José María Rubio, presbítero
La pobreza y los pobres marcaron la vida de este hijo de agricultores de Dalías (Almería). Sacerdote a los veintitrés años, será el gran “apóstol de Madrid”, en dos etapas: primero como sacerdote diocesano (coadjutor de Chinchón y párroco de Estremera, profesor del seminario), y como jesuita, después que en 1905 peregrinara a Tierra Santa. Siempre trabajó con los más pobres en los suburbios más marginados. Murió en Madrid en 1929. Canonizado en 2003.- En Cirta, de Numidia (hoy Argelia), conmemoración de los santos mártires Agapio y Secundino, obispos, los cuales, después de un prolongado destierro en la mencionada ciudad, llegaron a ser mártires gloriosos, a causa de su condición de obispos, durante la persecución bajo el emperador Valeriano, en la que se pretendía suscitar el furor de los gentiles para poner a prueba la fe de los justos. Fueron también martirizados con ellos san Emiliano, soldado, santas Tertula y Antonia, vírgenes consagradas a Dios, y una mujer con sus hijos gemelos (258/259).
- En Nicea, de Bitinia, santa Antonina, mártir, que fue cruelmente torturada y atormentada con distintos suplicios, estando tres días colgada, luego encarcelada durante dos años y, por último, bajo el gobernador Prisciliano, y por la confesión de su fe en Dios, fue quemada viva (s. III/IV).
- En Lorch, en la región de Nórico, cerca del Danubio, san Florián, mártir, el cual, durante la persecución bajo Diocleciano, y por orden del gobernador Aquilino, fue arrojado desde el puente al río Enns con una piedra atada al cuello (304).
- En las minas de Feno, en Palestina, donde estaban condenados, san Silvano, obispo de Gaza, y treinta y nueve compañeros, mártires, todos ellos coronados con el martirio durante la misma persecución bajo Diocleciano, al ser decapitados por orden del césar Maximino Daya (c. 304).
- En Varsovia, en Polonia, beato Ladislao de Gielniow, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, quien predicaba con fervor extraordinario la Pasión del Señor y la celebraba con piadosos himnos (1505).
- En Londres, en Inglaterra, santos Juan Houghton, Roberto Lawrence y Agustín Webster, presbíteros y mártires, priores respectivamente de las cartujas de Londres, Beauvalle y Axholme, y san Ricardo Reynolds, de la Orden de Santa Brígida, todos los cuales, durante el reinado de Enrique VIII, y después de haber profesado valerosamente la fe de los padres, fueron arrastrados vivos hasta el lugar de su suplicio en Tyburn, donde perecieron ahorcados juntamente con Juan Haile, presbítero, párroco de la cercana localidad de Isleworth (1535).
- En Tréveris, en Alemania, beato Juan Martín Moyë, presbítero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, que en la localidad de Lorena, en Francia, fundó el Instituto de Hermanas de la Providencia, y en China reunió en régimen de vida común a unas vírgenes dedicadas a la enseñanza. Se mostró siempre inflamado por el celo de las almas, aún después de verse obligado a abandonar su patria durante la Revolución Francesa (1793).







