4 DE JUNIO

Jesucristo, sumo y eterno sacerdote

Serían bastante importantes los gestos que hizo Jesús durante la cena con los discípulos poco antes de su pasión, que fueron recordados más adelante por el Apóstol Pablo en su comunidad de Corinto: «Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.» (1Cor 11, 26).

La Iglesia, que nos los recuerda cada Jueves Santo, quiere que no los olvidemos y volvemos a celebrar, hoy, en este jueves después de las celebraciones pascuales: en cada eucaristía «celebramos la muerte del Señor hasta que vuelva». Fruto de las encíclicas «Ad Católica Sacerdoti» (Pío XI, 1935) y «Mediator Dei» (Pío XII, 1947), la celebración de esta fiesta se inició en Madrid y en Salamanca. En 1973 fue introducida en la liturgia hispana.