4 DE AGOSTO

Juan María Vianney, presbítero

En el seminario lo querían descartar (no se llevaba bien con el latín), él descartó la milicia militar (huyó dos años al bosque para no hacer la mili), para, finalmente, aceptar la milicia cristiana de ser pastor del pequeño pueblecito de Ars (250 habitantes) durante 42 años. Y el «pastor» hacía «olor de oveja»: «El sacerdote es el amor del corazón de Jesús. Un buen pastor es el tesoro más grande que Dios puede conceder a una parroquia». Un día viendo que, a menudo, un campesino se estaba horas y horas ante el Sagrario en silencio le preguntó qué hacía: «yo lo miro y Él me mira «. La mejor definición del amor/oración. Hoy San Juan María Vianney (1786 hasta 1859).