31 DE JULIO

San Ignacio de Loyola, presbítero

Nació en Loyola (1491) de una familia de caballeros. Después de una larga convalecencia experimentó una conversión decisiva: «¿Y si hiciera lo que hizo san Francisco y lo que hizo santo Domingo?» (Autobiografía). En Manresa empezaría a escribir el conocido libro de los Ejercicios Espirituales. Cuando volvió de un viaje a Palestina, y después de estudiar en París, funda con otros compañeros la Compañía de Jesús, precisamente por «la defensa y propagación de la fe y el progreso de las almas en la vida cristiana». Imágenes en el claustro y en la nave izquierda de la catedral de Barcelona.

Entre el 20 de mayo de este año -aniversario de la herida sufrida por Íñigo en Pamplona-, y el 31 de julio de 2022, festividad de San Ignacio, se celebra «Ignatius 500» con el lema: Ver nuevas todas las cosas en Cristo. Además de recordar el evento histórico de su conversión, los jesuitas lo viven como una oportunidad de actualizar esta experiencia a día de hoy. Conviene tener siempre los sentidos abiertos para captar las necesidades del entorno, preguntando en todo momento cómo podemos ayudar a transformar la realidad; asumiendo las propias limitaciones y saliendo a hacer camino, para ir descubriendo a este Dios que habita y trabaja en todas las criaturas, y contemplarlo en todo lo que nos acontece.