San Ramón Nonato, religioso
San Ramón Nonato, religioso
Algunos atributos de san Ramón hacen referencia a aspectos de su vida más bien legendaria: hábito de mercedario (entraría en la Orden en 1224), candado en la boca (además de redimir cautivos, predicaba constantemente la conversión de los musulmanes), capelo de cardenal en el suelo (mientras se dirigía a Roma para recibirlo murió en 1240 en el castillo de Cardona), custodia en la mano (viático que le ofrece el mismo Cristo). Tiene una estatua en el claustro de la catedral de Barcelona.
- En Jerusalén, conmemoración de los santos José de Arimatea y Nicodemo, que recogieron el cuerpo de Jesús bajado de la cruz y, envolviéndolo en una sábana, lo pusieron en el sepulcro. José, noble senador y discípulo del Señor, esperaba el reino de Dios, y Nicodemo, que era fariseo y principal entre los judíos, había ido de noche a ver a Jesús para preguntarle acerca de su misión y luego le defendió ante de pontífices y fariseos que buscaban su detención (s. I).
- En Atenas, san Aristídes, filósofo, notabilísimo por su fe y por su ciencia, que dedicó algunos de sus libros sobre la religión cristiana al emperador Adriano (c. 150).
- En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Paulino, obispo y mártir, que en tiempo de la herejía arriana fue el verdadero heraldo de la verdad y durante el Sínodo de Arlés, convocado por el emperador arriano Constancio, ni amenazas ni adulaciones pudieron llevarle a condenar a san Atanasio y apartarse de la recta fe, por lo que fue desterrado a Frigia, donde acabó su martirio, pasados cinco años (358).
- En Lindisfarne, de Northumberland, san Aidano, obispo y abad, varón de suma mansedumbre, piedad y recto gobierno, que, llamado del monaste491 rio de Iona por el rey Osvaldo, estableció allí su sede episcopal y un monasterio, para dedicarse con eficacia a la evangelización de aquel reino (651).
- En Cardona, san Ramón Nonato, religioso, que fue uno de los primeros socios de san Pedro Nolasco en la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced, y es tradición que, por el nombre de Cristo, sufrió mucho para la redención de los cautivos (c. 1240).
- En el desierto de Vallucola, en la Toscana, beato Andrés Dotti, presbítero de la Orden de los Siervos de María, entregado a las austeridades y a la contemplación (1315).
- En Almería, beatos Edmigio (Isidoro) Primo Rodríguez, Amalio (Justo) Zariquiegui Mendoza y Valerio Bernardo (Marciarlo) Herrero Martínez, mártires, que por ser hermanos de las Escuelas Cristianas, en el curso de la persecución sufrieron la muerte por odio hacia la fe (1936).
- En la ciudad de Zaragoza, memoria de santo Domingo del Val, mártir (1250)







