San Narciso, obispo y mártir
San Narciso, obispo y mártir
Conocemos a San Narciso gracias al historiador Eusebio de Cesarea († 340). Adón de Viena lo introdujo en el martirologio (865) y su culto arraigó en Augsburgo y en Girona. La presencia de reliquias suyas en Sant Feliu de Girona –probablemente desde el siglo XI- desveló una gran devoción hasta llegar a ser considerado obispo de la sede gerundense. Posteriormente, se tejería la leyenda que lo vinculará con santa Afra de Augsburgo y con san Feliu. Su culto creció aún más en 1285, cuando las fuerzas de Felipe III el Atrevido de Francia que asediaban la ciudad fueron diezmadas por una epidemia que se atribuyó a unas moscas surgidas del sepulcro del santo (con cadáveres mal enterrados, falta de higiene, agua contaminada y mala alimentación, las moscas son habituales). Desde entonces la ciudad lo ha invocado como protector. En 1864 la Sede Apostólica lo declaró patrón de la diócesis.- En Cartago, san Feliciano, mártir (c. s. III).
- Conmemoración de san Narciso, obispo de Jerusalén, merecedor de alabanzas por su santidad, paciencia y fe. Acerca de cuándo debía celebrarse la Pascua cristiana, manifestó estar de acuerdo con el papa san Víctor, y que no había otro día que el domingo para celebrar el misterio de la Resurrección de Jesucristo. Descansó en el Señor a la edad de ciento dieciséis años (c. 222).
- En Vercelli, en la provincia de la Liguria, san Honorato, obispo, que, discípulo de san Eusebio en el monasterio y compañero suyo también en la cárcel, sucedió a su maestro en la sede, enseñando la doctrina verdadera, y a la hora de la muerte mereció dar el viático al obispo san Ambrosio (s. IV/ V).
- En Sidón, de Fenicia, san Zenobio, presbítero, que durante la durísima persecución bajo el emperador Diocleciano animó a otros al martirio, siendo también él coronado con la muerte (s. IV).
- En Edessa, de Osrhoene, en Mesopotamia, san Abrahán, anacoreta, cuya vida fue escrita por san Efrén, diácono (366).
- En el territorio de Vienne, en la Galia, san Teodario, abad, el cual, discípulo de san Cesáreo de Arlés, estableció unas celdas para monjes y fue designado por el obispo como intercesor ante Dios y presbítero penitenciario para todos los habitantes de la ciudad (c. 575).
- En Kilmacduagh, de Hibernia (hoy Irlanda), san Colmán, obispo (632).
- En Moustiers-en-Fagne, cerca de Cambrai, en Neustria, san Dodón, abad, que, presidiendo el monasterio de Wallers, prefirió retirarse a la vida eremítica (s. VIII).
- En Secondigliano, cerca de Nápoles, en la Campania, beato Cayetano Errico, presbítero, que fomentó los retiros espirituales y la devoción a la Eucaristía, para ganar almas para Cristo, fundando también la Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María (1860).
- En la ciudad de Girona, en la Hispania Tarraconense, conmemoración de san Narciso, obispo y mártir (fecha incierta).







