Beatos Juan Jesús Adradas, presbítero y catorce compañeros mártires
Beatos Juan Jesús Adradas, presbítero y catorce compañeros mártires
Mariano, nacido en Conquezuela (Soria) en 1878, se ordenó sacerdote en 1903. Mientras se doctoraba en Zaragoza y ejercía de capellán en el sanatorio psiquiátrico de los Hermanos de San Juan de Dios, quiso compartir su vida entrando en la orden (1904) y cambiando su nombre. Después de tener diferentes cargos (director de la Escuela Apostólica, maestro de novicios y provincial), era el rector en Granada de la basílica de San Juan de Dios, cuando fue detenido en Ciempozuelos con otros hermanos el 7 de agosto de 1936. Después de cuatro meses de prisión fueron fusilados en Paracuellos del Jarama el 28 de noviembre. Beatificados el 25 de octubre de 1992.
- En Sebaste, de Armenia, san Irenarco, mártir, que ejerciendo de verdugo se convirtió a Cristo motivado por la constancia de las mujeres cristianas y, bajo el emperador Diocleciano y el prefecto Máximo, murió decapitado (s. IV).
- En África, conmemoración de los santos mártires Papiniano, obispo de Vita, y Mansueto, obispo de Uruci, que en la persecución de los vándalos, reinando el arriano Genserico, por defender la fe católica fueron quemados en todo su cuerpo con planchas de hierro incandescentes, y así consumaron su gloriosa agonía. En ese mismo tiempo, fueron primero exiliados y después coronaron la carrera de su vida con la confesión de la fe, otros santos obispos: Urbano de Girba, Crescente de Bizacena, Hebetdeo de Teudali, Eustasio de Sufes, Cresconio de Oea, Vicis de Sabrata y Félix de Hadrumeto, y más adelante, bajo Hunnerico, hijo de Genserico, Hortelano de Bennefa y Florenciano de Midila (s. V).
- En Constantinopla, san Esteban el Joven, monje y mártir, que en tiempo del emperador Constantino Coprónimo, por dar culto a las imágenes sagradas fue atormentado con variados suplicios y confirmó la verdad católica con el derramamiento de su sangre (764).
- Cerca de Rossano, en Calabria, santa Teodora, abadesa, discípula de san Nilo el Joven, maestra en la vida monástica (980).
- En Nápoles, de la Campania, sepultura de Jacobo Piceno o de la Marca, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, esclarecido por su predicación y austeridad de vida.
- En York, en Inglaterra, beato Jacobo Thomson, presbítero y mártir, que condenado a la pena capital, reinando Isabel I, por haber reconciliado a muchos con la Iglesia Católica, sufrió los suplicios del patíbulo (1582).
- En el poblado de Khám Duong, en Annam, san Andrés Tran Van Trông, mártir, que encarcelado y atormentado atrozmente, por negarse a pisar la Cruz fue degollado en tiempo del emperador Minh Mang (1835).
- En el lugar llamado Paracuellos del Jarama, cerca de Madrid, beatos Juan Jesús (Mariano) Adradas Gonzalo, presbítero y catorce compañeros [1], mártires y religiosos de la Orden de San Juan de Dios, que durante la persecución contra la fe fueron coronados tras gloriosa pasión (1936).
- En Picadero de Paterna, en el territorio de Valencia, beato Luis Campos Górriz, mártir, que durante la misma persecución coronó con su glorioso martirio una vida fervorosamente entregada al apostolado y a la caridad (1936).
- Memoria de san Honesto de Nimes, presbítero (s. III).
[1] He aquí sus nombres: beatos Guillermo (Vicente) Llop Gayá, Clemente Diez Sahagún, Lázaro (Juan María) Múgica Goiburu, Martiniano (Antonio) Meléndez Sánchez, Pedro María Alcalde Negredo, Julián Plazaola Artola, Hilario (Antonio) Delgado Vílchez, religiosos profesos; Pedro de Alcántara Bernalte Calzado, Juan Alcalde y Alcalde, Isidoro Martínez Izquierdo, Ángel Sastre Corporales, novicios; José Mora Velasco, presbítero y postulante; José Ruiz Cuesta, postulante; y Eduardo Bautista Jiménez.







