28 DE ENERO

Santo Tomás de Aquino, presbítero

Landolf, un noble italiano de familia cercana al emperador Federico II, quería que su cuarto hijo, Tomás, fuera el gran abad benedictino del prestigioso monasterio de Montecassino. Pero su hijo huyó a París, descolgándose por la ventana, con un grupo de pobres mendicantes de la Orden de Predicadores. Ya como dominico, se convirtió en el gran profesor en las universidades de París, Roma, Bolonia y Nápoles. El papa Pío V lo declaró Doctor de la Iglesia en 1567 y en el Concilio de Trento, la Suma Teológica, su gran obra, tuvo un lugar eminente.