LA SAGRADA FAMILIA: JESÚS, MARÍA Y JOSÉ
LA SAGRADA FAMILIA: JESÚS, MARÍA Y JOSÉ
«La casa de Nazaret es una escuela en la que se empieza a conocer la vida de Cristo: es la escuela del Evangelio. En ella, primero aprendemos a ver, a escuchar, a meditar, a entender profundamente la fuerza, profunda y misteriosa, que hay en esta revelación del Hijo de Dios, simplicísima, humildísima y llena de hermosura. Quizá aprendemos incluso, sin darnos cuenta, a imitarlo» (Pablo VI, en Nazaret, 1964).
- Fiesta de los santos Inocentes mártires, niños que fueron ejecutados en Belén de Judea por el impío rey Herodes, para que pereciera con ellos el niño Jesús, a quien habían adorado los Magos, y que fueron honrados como mártires desde los primeros siglos de la Iglesia, primicia de todos los que derramarían su sangre por Dios y el Cordero.
- En Alejandría, en Egipto, san Teona, obispo, que fue el maestro y predecesor de san Pedro, mártir (300).
- Conmemoración de san Antonio, monje, el cual llevó vida solitaria y, siendo ya anciano, se recluyó en el monasterio de Lérins, de la Provenza, en donde, amable y docto, murió piadosamente (c. 520).
- En Matelica, del Piceno, en Italia, beata Matías de Nazareis, abadesa de la Orden de las Clarisas (1326).
- En Lyon, en Francia, muerte de san Francisco de Sales, obispo de Ginebra, cuya memoria se celebra en la fecha de su sepultura en Annecy, el día veinticuatro de enero (1622).
- En Roma, san Gaspar del Búfalo, presbítero, el cual lucho denodadamente por la libertad de la Iglesia y, encarcelado, no cesó de conducir a los pecadores por el camino recto, principalmente con la devoción a la preciosísima sangre de Cristo, en cuyo honor fundó las Congregaciones de Misioneros y de Hermanas (1837).
- En Nápoles, en Italia, beata Catalina Volpicelli, virgen, que, entregada a la asistencia de los pobres y enfermos, fundó el Instituto de Esclavas del Sagrado Corazón, para que siempre manifestase una caridad activa, adaptada a las necesidades de los tiempos (1894).
- En Kiev, en Ucrania, beato Gregorio Khomysyn, obispo de Stanislaviv y mártir, el cual, en tiempo de persecución de la fe, mereció sentarse en el convite celestial del Cordero (1945).







