28 DE DICIEMBRE

Los Santos Inocentes, mártires

«Cuando los Magos llegaron a Jerusalén perdieron de vista la estrella. No la veían. Su luz no está en el palacio del rey Herodes: aquella mansión es tenebrosa, reina la desconfianza, el miedo, la envidia. Herodes se muestra receloso e inquieto por el nacimiento de un frágil Niño, al que ve como un rival. De hecho, Jesús no lo ha venido a derribar, a él, sino al Príncipe de este mundo.

Sin embargo, el rey teme que todo su mundo edificado sobre el poder, el prestigio, la corrupción, entre en crisis por un niño. Y Herodes llega a matar incluso a los niños: por este temor pierde el juicio» (Francisco, Homilía 06/01/14). Los Santos Inocentes se veneran en la girola de la sede barcelonesa.

HISTORIA

  • Siglo IV, finales: Ya el poeta Prudencio canta la fiesta de los Santos Inocentes: «Os saludamos, oh flores de los mártires. / En el umbral mismo de la luz / os ha arrancado el perseguidor de Cristo / como la tormenta arranca el capullo de las rosas ».
  • ~ 450: La fiesta, celebrada en todas las iglesias en los días posteriores a la Navidad es atestiguada en Occidente por primera vez por San Pedro Crisólogo.
  • 505: Aparece en el calendario de Cartago ( «Los santos niños que Herodes mató») y en el Martirologio Jeronimiano ( «En Belén, el nacimiento de los santos niños y lactantes que sufrieron por Cristo en tiempos de Herodes»).
  • Siglos XI-XIV: La celebración se convierte en la «fiesta de los locos» ( ‘festum stultorum’), que derivó en verdaderas profanaciones. En algunas catedrales se transformó en fiesta para los alumnos: les permitía realizar en el templo algunas funciones normalmente reservadas a los clérigos.
  • Siglo XII: Ya tiene una octava propia.
  • 1568: Como fiesta solemne, es celebrada como doble de segunda clase.