San Bercario, abad
San Bercario, abad
Bercario (“príncipe del ejército”) nació hacia el año 620 de una familia noble de Aquitania. Entró en el monasterio de Luxeuil, y su padrino, el obispo de Reims que lo había educado, le confió la fundación de la abadía de Hautvillers, de la cual fue abad y escribió la regla. Pero en el 673 dejó el monasterio y fundó dos más: uno, femenino, y otro, masculino. Pelegrinó a Roma y a Jerusalén. Su muerte (no está claro si el 685 o el 696) fue del todo inesperada: un monje -probablemente un pariente suyo a quien reprendía por su conducta poco satisfactoria-, lo apuñaló y murió al cabo de dos días, un 28 de marzo, después de haberlo perdonado. Por eso se le venera también como a mártir.
- En Roma, en la vía Labicana, san Cástulo, mártir (s. inc.).
- En Anatolia, santos Manuel, Sabino, Codrato y Teodosio, mártires (s. inc.).
- En Sirmio, en Panonia, santos mártires Montano, presbítero, y Máxima, su esposa, que habiendo confesado a Cristo Señor, fueron arrojados a las aguas por los infieles (~ 304).
- Conmemoración de la pasión de san Eutiquio, subdiácono alejandrino, que en tiempo del emperador Constancio, y bajo el obispo arriano Jorge, murió por la fe católica (356).
- En Sebaste, en Armenia, san Pedro, obispo, que fue el hermano más joven de san Basilio Magno y eximio defensor de la fe ortodoxa ante los arrianos (~ 391).
- En Montier-en-Der, en la actual región de la Champaña, en Francia, san Bercario, primer abad de Hautvillers y luego de Der, que fue herido con un punzón el día de Jueves Santo por un monje al que había castigado, y el día de la Resurrección pasó al cielo (685).
- En el Monte Albano, en la Toscana, santos Baroncio y Desiderio, ermitaños (s. VII).
- En el monasterio de Werden, en Sajonia, tránsito de san Liudgero, obispo, que fue discípulo de Alcuino y predicó el Evangelio en Frisia, Dinamarca y Sajonia, estableciendo la sede de Münster y fundando varios monasterios, convertidos en centros para la propagación de la fe (809).
- En Catania, de Sicilia, en Italia, beata Magdalena Catalina Morano, virgen del Instituto de Hijas de María Auxiliadora, que se consagró a impartir catequesis, recorriendo sin cesar toda esta región (1908).







