25 DE JUNIO

San Próspero de Aquitania

Próspero (390-465), prosperó en su Aquitania natal (Occitania-Iparralde) tragándose toda la doctrina sobre la gracia y quedó fascinado: Dios nos tiene contados todos los cabellos y no nos dejará nunca, siempre es a nuestro lado. Al trasladarse a Marsella comprobó la gran difusión del pelagianismo: «¿La gracia? ¿Qué gracia divina? Todo depende de nuestra voluntad personal».

Y entonces se apresaron porque sacerdotes, monjes y obispos, abandonaran el pelagianismo, él que no era más que un laico. Su actividad llamó la atención del papa León I, que lo nombró secretario personal. Desde Roma san Próspero continuó predicando la doctrina ortodoxa hasta poco antes de morir, abriéndose a la gracia divina.

También celebramos la fiesta del Corazón Inmaculado de la Bienaventurada Virgen María.

Celebrada al día siguiente de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, la devoción al Corazón de María se remonta sobre todo al siglo XVII, con los escritos de san Juan Eudes. Después de los hechos de Fátima (1917), muchas peticiones –también la de los Misioneros Claretianos, Hijos del Corazón de María- consiguieron que el Papa Pío XII, con el decreto “Cultus liturgicus” (1942), extendiera el culto a toda Iglesia: «Oh, Virgen y Madre de Dios, yo me entrego como hijo tuyo.»

Me consagro a tu amor materno para que me formes en Jesús. Enséñame a guardar, como tú, la Palabra en el corazón hasta transformarme en Evangelio de Dios» (Acto de consagración). «Dirijámonos a María: su corazón inmaculado, corazón de madre, compartió al máximo la compasión de Dios» (Papa Francisco, Homilía, 09.06.2013).

Sanjuanada venida, primavera ida.

Sanjuanada venida, primavera ida.