25 DE DICIEMBRE

La Navidad del Señor

«Si en Navidad Dios se revela no como uno que está allá arriba y que domina el universo, sino como Aquel que baja, que nace en la tierra pequeño y pobre, quiere decir que para ser semejantes a Él no debemos ponernos por encima de los otros, sino, al contrario, bajarnos, ponernos a su servicio, hacernos pequeños con los pequeños y pobres con los pobres. Que María nos ayude en esta Navidad a reconocer la imagen del Hijo de Dios hecho hombre en el rostro de nuestro prójimo» (Francisco, Audiencia General 18/12/13).

  • «El año litúrgico de la Iglesia no se desarrolló inicialmente partiendo del nacimiento de Cristo, sino de la fe en su resurrección. Por eso la fiesta más antigua de la cristiandad no es la Navidad, sino la Pascua» (Benedicto XVI, Audiencia general, 23.12.2009)
  • Las grandes herejías cristológicas de los siglos IV y V y la celebración de los cuatro concilios ecuménicos de Nicea, Éfeso, Calcedonia y Constantinopla hicieron de la Navidad, sobre todo por obra de San León Magno, la ocasión para afirmar la fe en el misterio encarnación.
  • «En Jesús ha aparecido la gracia, la misericordia, la ternura del Padre: Jesús es el Amor hecho carne» (Francisco, Navidad 2013).

HISTORIA DE LA NAVIDAD

  • Siglos I-II: En los Evangelios la «Buena Nueva» no tiene fecha: «Mientras estaban allí [Belén], se le cumplieron los días y dio a luz a su hijo primogénito» (Lc 2,6-7). Pero ya Justino (100-165), originario de Palestina, habla de la cueva en la que nació Jesús.
  • 274: El emperador Aureliano (270-275) impone la fiesta romana del Natalis (Solis) Invictus en todo el Imperio, dedicada a Saturno.
  • 354: Primera vez que encontramos documentada la fiesta de la Navidad es en el Cronógrafo Romano.
  • 325: Concilio de Nicea recuerda la divinidad del Hijo, consustancial al Padre: «En este día, hemos nacido junto con Cristo, es el tiempo de nuestra regeneración».
  • Siglo IV: La Navidad celebrado en Roma es asumido por casi todas las iglesias orientales, con diversos contenidos: nacimiento de Jesús, adoración de los Magos, bautismo en el Jordán y signo de Caná, principalmente.
  • ~ 440: En la capilla de la réplica del pesebre de Belén a Santa María la Mayor, el Papa Sixto III celebra por primera vez la misa «ad galli Cantum» (canto del gallo).
  • Siglos V-VI: Los primeros textos litúrgicos de la Navidad los encontramos en el «sacramentario Veronese»: de una simple memoria pasará a abrir el año litúrgico como «la celebración anual del misterio salvífico». La Encarnación abrirá el Misterio Pascual.
  • Edad Media: Al margen de la liturgia, el mundo occidental hace prevalecer el carácter enternecedor de la escena de Belén, y Navidad se irá convirtiendo en la fiesta más familiar e íntima. Y la noche de Navidad del 1223, San Francisco de Asís, en Greccio, representará con personajes reales la escena de Belén.

 

  1. Pasados innumerables siglos desde de la creación del mundo, cuando en el principio Dios creó el cielo y la tierra y formó al hombre a su imagen; después también de muchos siglos, desde que el Altísimo pusiera su arco en las nubes tras el diluvio como signo de alianza y de paz; veintiún siglos después de la emigración de Abraham, nuestro padre en la fe, de Ur de Caldea; trece siglos después de la salida del pueblo de Israel de Egipto bajo la guía de Moisés; cerca de mil años después de que David fuera ungido como rey; en la semana sesenta y cinco según la profecía de Daniel; en la Olimpíada ciento noventa y cuatro, el año setecientos cincuenta y dos de la fundación de la Urbe, el año cuarenta y dos del imperio de César Octavio Augusto; estando todo el orbe en paz, Jesucristo, Dios eterno e Hijo del eterno Padre, queriendo consagrar el mundo con su piadosísima venida, concebido del Espíritu Santo, nueve meses después de su concepción, nace en Belén de Judea, hecho hombre, de María Virgen: la Natividad de nuestro Señor Jesucristo según la carne.
  2. Santa Anastasia de Roma, mártir. Conmemoración de santa Anastasia, mártir en Sirmio, en Panonia. († s. III/IV)
  3. Santa Eugenia, mártir. En Roma, en el cementerio de Aproniano, de la vía Latina, santa Eugenia, mártir. († s. III/IV)
  4. Santos Jovino y Basileo, mártires. De nuevo en Roma, igualmente en la vía Latina, santos Jovino y Basileo, mártires. († s. III/IV)
  5. Beato Pedro el Venerable, abad. En el monasterio de Cluny, de la Borgoña, beato Pedro el Venerable, abad, que rigió la orden monástica según los preceptos de la primitiva observancia y compuso numerosos tratados. († 1156)
  6. Beato Bentivolio de Bonis, religioso presbítero. En San Severino, lugar del Piceno, beato Bentivolio de Bonis, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, eximio predicador. († 1232)
  7. Beato Miguel Nakasima, religioso y mártir. En Unzen, en Japón, beato Miguel Nakasima, religioso de la Orden de la Compañía de Jesús y mártir, el cual, siendo catequista, a causa de su fe en Cristo consiguió la corona del martirio al ser sumergido en agua hirviendo. († 1628)
  8. Beata Antonia María Verna, virgen y fundadora. En Turín, Italia, beata Antonia María Verna, virgen, fundadora de las Hermanas de la Caridad de la Inmaculada Concepción de Ivrea. († 1838)
  9. Beata María de los Apóstoles von Wüllenweber, virgen y fundadora. En Roma, beata María de los Apóstoles (María Teresa) von Wüllenweber, virgen, alemana de origen, que inflamada por el ardor misionero fundó el Instituto de Hermanas del Divino Salvador, en Tivoli, población del Lacio. († 1907)
  10. San Alberto Chmielowski, religioso y fundador. En Cracovia, en Polonia, san Alberto (Adán) Chmielowski, religioso, célebre pintor, que se entregó a los pobres procurando ser bueno con todos, y para ello fundó las Congregaciones de Hermanos y Hermanas de la Tercera Orden Regular de San Francisco, siervos de los pobres. († 1916)

 

Por Navidad, cada oveja a su corral.

Por Navidad, cada oveja a su corral.