24 DE ABRIL

San Pedro Armengol, mártir

Hijo del conde Arnau de Urgell nació en la Guardia de Prats (Conca de Barberà). Después de una juventud de película (la tradición lo hace capitán de una banda de ladrones) entró en la orden de la Merced y se entregó, él mismo, como rehén, a los musulmanes de Argelia con el objetivo de que dieciocho niños cristianos pudieran ser repatriados. De vuelta a la patria, llevó una vida muy penitente hasta su muerte, en el eremitorio de Santa María, en la Guardia de Prats, cerca de Montblanc (04/27/1304). Su culto no es reconocido hasta en 1686.

También celebramos la fiesta de San Fidel de Sigmaringen, presbítero y mártir.

Nacido en Sigmaringen (alto Danubio), los padres le pusieron el nombre de Mark Rey. Tras estudiar derecho lo ejerció con profesionalidad: «Pedía ayuda a los poderosos y socorría los huérfanos y las viudas; no dejaba nunca de ayudar a todos los presos que podía; visitaba los enfermos» (Elogio). Pero, decepcionado, eligió los capuchinos de Friburgo, que le cambiaron el nombre y la profesión: evangelizar los calvinistas de regiones alemanas y suizas. Tanto éxito tuvo que en 1622 fue asesinado por unos calvinistas radicales. Benedicto XIV lo canonizó en 1746.