Beatos José Kursawa y Vicente Matuszewski, presbíteros y mártires.
Beatos José Kursawa y Vicente Matuszewski, presbíteros y mártires.
El beato José nació en Swierczyn (Polonia) el 6 de enero de 1910. Ordenado sacerdote a los veinte y seis años fue destinado como coadjutor a la parroquia de Osiecyni y prefecto de las escuelas locales. En la Polonia ya ocupada por los nazis, tanto él como su párroco Vicente fueron avisados que en la procesión del Corpus corrían peligro, pero ambos se negaron a abandonar su lugar. La policía nazi los arrestó la mañana del 23 de mayo de 1942 y los fusiló en la misma carretera. Fueron beatificados el 13 de junio de 1999.
- En Cartago, santos Lucio, Montano, Juliano, Victórico, Víctor y Donaciano, mártires, que en tiempo del emperador Valeriano consumaron el martirio a causa de la religión y la fe que habían aprendido por enseñanza de san Cipriano (c. 259).
- Conmemoración de los santos mártires de Capadocia, que en la persecución bajo el emperador Maximiano fueron muertos quebrándoles las piernas (303).
- También conmemoración de los santos mártires de Mesopotamia que, en la misma época, colgados por los pies y con la cabeza hacia abajo, murieron ahogados por el humo y consumidos a fuego lento (303).
- En Langres, en la Galia Lugdunense, martirio de san Desiderio, obispo, de quien se narra que al constatar que su grey era vejada por los vándalos, se dirigió a su rey para suplicar por ella, pero fue condenado a muerte por aquél y se entregó libremente por las ovejas que le habían sido confiadas (c. 355).
- En Nápoles, en la Campania, san Efebo, obispo, que gobernó santamente al pueblo de Dios y le sirvió con fidelidad (s. IV).
- En la región de Nursia, en la Umbría, conmemoración de san Eutiquio, abad, que, según narra el papa san Gregorio I Magno, primero llevó vida solitaria con san Florencio y procuró conducir a muchos hacia Dios a través de la exhortación, y luego gobernó santamente un monasterio cercano (c. 487).
- En Nursia, san Spes, abad, que durante cuarenta años soportó la ceguera con admirable paciencia (c. 517).
- En Subiaco, en el Lacio, conmemoración de san Honorato, abad, que gobernó sabiamente el monasterio donde antes había vivido san Benito (s. VI).
- En Niza, en la Provenza, san Siagrio, obispo, que edificó un monasterio sobre el sepulcro de san Poncio (787).
- En Sinada, de Frigia (hoy Çifitkasaba, en Turquía), san Miguel, obispo, el cual, siendo hombre pacífico, favoreció la paz y la concordia entre griegos y latinos, pero fue enviado al exilio lejos de su patria a causa del culto de las imágenes sagradas (826).
- En Gembloux, en la comarca de la Lotaringia, en Lieja, sepultura de san Guiberto, monje, que, habiendo abandonado sus insignias militares y abrazado la disciplina de la vida monástica, construyó un cenobio en un terreno de su heredad, entrando él mismo en el monasterio de Gorze (962).
- En Roma, san Juan Bautista de Rossi, presbítero, que atendió en la Ciudad Santa a los miserables y a los más desfavorecidos, y les imbuyó de santa doctrina (1764).
- En la ciudad de Witowo, en Polonia, beatos José Kurzawa y Vicente Matuszewski, presbíteros y mártires, los cuales fueron asesinados por los perseguidores de la Iglesia cuando su patria, en tiempo de guerra, estuvo sometida por la fuerza a un poder extranjero (1940).







