Santa Rosa de Lima, virgen
Santa Rosa de Lima, virgen
Rosa (1586-1617), una joven peruana, “encendida en el amor a Dios” ya de pequeña se distinguió por su espíritu de oración y caridad; Entró en el Tercer Orden de santo Domingo, “consagrándose a Dios en la penitencia”, ocupándose de los pobres y de las tareas propias de la casa. Como ella, nosotros “hemos de seguir en la tierra el camino de la verdadera vida para llegar a gozas en el cielo de la abundancia de los gozos eternos” (Colecta).
- Santa Rosa, virgen, quien, todavía muy niña, destacó por su gran austeridad, y recibido en Lima, ciudad de Perú, el hábito de las Hermanas de la Tercera Orden Regular de Predicadores, se entregó a la penitencia y a la oración. Ardiendo en celo por la salvación de los pecadores y de los indígenas, por quienes deseaba dar su misma vida, se sometía de buena gana a toda clase de sufrimientos para ganarlos para Cristo. Su muerte tuvo lugar el día 24 de agosto (1617).
- Conmemoración de san Zaqueo, obispo, que, según tradición, fue el cuarto sucesor de Santiago, hermano del Señor, en el gobierno de la Iglesia de Jerusalén (s. II).
- En Roma, en el cementerio de San Lorenzo, en la vía Tiburtina, santos Abundio y Ireneo, mártires (fecha incierta).
- En Ostia del Tíber, santos Ciriaco y Arquelao, mártires (fecha incierta).
- En Nove, de la Mesia Inferior, san Lupo mártir, que, según la tradición, alcanzó la libertad de Cristo al ser degollado (fecha incierta).
- En Egea, de Cilicia, santos mártires Claudio, Asterio y Neón, hermanos, que, según tradición, acusados por su madrastra de ser cristianos, fueron decapitados en tiempo del emperador Diocleciano y del prefecto Lysias (303).
- En Autun, de la Galia Lugdunense, san Flaviano, obispo, que brilló en tiempos del rey Clodoveo (s. V/VI).
- En Derry, en Hibernia (hoy Irlanda), san Eugenio, primer obispo de Ardstraw (s. VI).
- En el monasterio de san Felipe Argiró, cerca de Locri, en la Calabria inferior, san Antonio de Gerace, eremita (s. X).
- En una nave anclada frente a Rochefort, en la costa de Francia, beato Juan (Protasio) Bourdon, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que encarcelado junto con varios sacerdotes en tiempo de la Revolución Francesa, procuró alivio a los compañeros de cautiverio, hasta que murió contagiado de la peste (1794).
- En la localidad de Tavernes de Valldigna, en la región de Valencia, beatos mártires Constantino Carbonell Sempere, presbítero, Pedro Gelabert Amer y Raimundo Grimaltós Monllor, religiosos, de la Compañía de Jesús, que sufrieron el martirio durante la persecución contra la fe (1936).
- Cerca de la aldea de Vallbona, en la región valenciana, beatos mártires Florentino Pérez Romero, presbítero, y Urbano Gil Sáez, religioso, de los Religiosos Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores, que, en tiempo de la persecución religiosa, asumieron perfectamente la prueba por la fe (1936).
- En la población de Silla, en el mismo territorio, beato Juan María de la Cruz (Mariano) García Méndez, presbítero de la Congregación de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús y mártir, que en la persecución contra la religión, conservó hasta la muerte la fe de Cristo (1936).
- En la localidad de Puzol, cerca de Valencia, beatas Rosaria (Petra María Victoria) Quintana Argos y Serafina (Manuela Justa) Fernández Ibero, vírgenes de la Tercera Orden de Capuchinas de la Sagrada Familia y mártires, que, en el furor de la persecución contra la fe, alcanzaron la gracia del martirio (1936).
- En el campo de concentración de Dachau, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Francisco Dachtera, presbítero y mártir. Polaco de nacionalidad, en tiempo de guerra, destrozado por las atrocidades realizadas por los médicos sin consideración alguna a la dignidad humana, murió por Cristo (1944).







