Santa Joaquina de Vedruna, religiosa
Santa Joaquina de Vedruna, religiosa
La Joaquina ya quería ser monja a los doce años en el convento carmelitano de la Encarnación, de la misma calle Hospital de Barcelona donde había nacido. Antes tenía que casarse a los dieciséis años con Teodoro de Mas, tener nueve hijos, pasar por las dificultades de las guerras carlistas (incluso el exilio) y enviudar a los treinta y tres años. Y ahora sí, a los cuarenta y dos años, fundará el Instituto de las Carmelitas de la Caridad (1826: este año han empezado a celebrar los 200 años), para educar a las jóvenes, particularmente las pobres, y la asistencia a los enfermos abandonados. Murió en el Mas Escorial de Vic en 1854.
Santa Rita, religiosa
Margarita Manzini, más conocida como Rita murió vistiendo el hábito de religiosa agustina en la localidad italiana de Casia, cerca de donde había nacido hacia al 1381. Mujer de un gran espíritu de sacrificio, hacia el final de su vida se identificó con la pasión del Señor. Murió de enfermedad a los sesenta y seis años. Pero la pasión la había vivido en vida después de casarse con un hombre violento y bebedor. Ella, durante trece años, con paciencia, fue cambiando su corazón hasta que murió en paz. La Margarita fue canonizada en 1900.
- Santa Rita, religiosa, que, casada con un hombre violento, toleró pacientemente sus crueldades reconciliándolo con Dios, y al morir su marido y sus hijos ingresó en el monasterio de la Orden de San Agustín en Casia, de la Umbría, en Italia, dando a todos un ejemplo sublime de paciencia y compunción (c. 1457).
- En África, santos Casto y Emilio, mártires, que, según escribe san Cipriano, vencidos en una primera batalla el Señor los restituyó victoriosos en un segundo combate, para que fuesen más fuertes frente a las llamas, ante las que habían cedido la primera vez, y finalmente consumaron su sacrificio por el fuego (203).
- En Comana, en el Ponto (hoy Gumenek, en Turquía), san Basilisco, obispo y mártir (s. IV).
- En la isla de Córcega, conmemoración de santa Julia, virgen y mártir (s. in.).
- En la región de Aire, en Aquitania, santa Quiteria, virgen (s. in.).
- En Angulema, también en Aquitania, san Ausonio, considerado el primer obispo de esta ciudad (s. IV/V).
- En Limoges, de nuevo en Aquitania, san Lupo, obispo, que aprobó la carta de fundación del monasterio de Solignac (637).
- En Parma, en la Emilia, san Juan, abad, quien, por las recomendaciones de san Máyolo de Cluny, dispuso muchas normas para promover la observancia monástica en su cenobio (s. X).
- En Pistoya, en la Toscana, san Atón, obispo, que había sido abad en la Orden de Vallumbrosa y luego fue puesto al frente de esta Iglesia (c. 1153).
- En Florencia, también en la Toscana, beata Humildad (Rosana), la cual, con el consentimiento de su esposo vivió reclusa durante doce años, y después, con permiso del obispo, edificó un monasterio de la Orden de Vallumbrosa, del que fue abadesa (1310).
- En Londres, en Inglaterra, beato Juan Forest, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, que en tiempo del rey Enrique VIII, por defender la unidad católica, consumó el martirio en la plaza de Smithfield, en Londres, siendo quemado vivo junto con imágenes sagradas de madera (1538).
- En la ciudad de Kori, en Japón, beatos Pedro de la Asunción, de la Orden de los Hermanos Menores, y Juan Bautista Machado, presbíteros y mártires, que, por cumplir su ministerio de forma oculta, fueron degollados por odio a la fe cristiana (1617).
- En Omura, también en Japón, beato Matías de Arima, mártir y catequista, que fue torturado hasta la muerte por no querer delatar a ningún misionero (1620).
- En Annam, san Miguel Ho Dihn Hy, mártir, que siendo mandarín, alto funcionario del emperador y catequista, al ser delatado como cristiano murió degollado después de atroces tormentos (1857).
- En la ciudad de An-Xá, en Tonquín, santo Domingo Ngon, mártir, padre de familia y labrador. Al exigirle los soldados que pisotease una cruz, se postró y la adoró, profesando así valientemente ante el juez que era cristiano, mereciendo ser degollado de inmediato (1862).
- En Luca, en la Toscana, beata María Dominica Brun Barbantini, religiosa, que fundó la Congregación de las Hermanas Ministras de los Enfermos de San Camilo (1868).







