21 DE MAYO

San Cristóbal Magallanes, presbítero, y compañeros mártires

San Cristóbal Magallanes, presbítero, y compañeros mártires.

A lo largo del siglo XX, el catolicismo mexicano sufrió diversas etapas de represión y persecución, que, especialmente durante el primer tercio del siglo, provocó un gran número de muertos y exiliados. Hoy celebramos la memoria de 22 sacerdotes y 3 laicos, muertos entre los años 1915 y 1937 per su condición cristiana. El sacerdote Cristóbal Magallanes ante el pelotón de fusilamiento, exclamó: “Yo muero inocente, y pido a Dios que mi sangre sirva para la unión de mis hermanos mexicanos”. Cristóbal había nacido en Totaliche (México) en 1869, y había evangelizado a los indígenas huicholes. También se dedicó intensamente a fomentar las vocaciones sacerdotales. Cuando los perseguidores de la Iglesia clausuraron el Seminario de Guadalajara, él se ofreció para fundar en su parroquia un Seminario para proteger, orientar y formar a los futuros sacerdotes. Por estas actividades fue detenido y fusilado en mayo de 1927.

  1. Santos Cristóbal Magallanes, presbítero, y compañeros [1], mártires, que fueron perseguidos en diversas regiones de México por odio al nombre cristiano y a la Iglesia Católica, y confesaron a Cristo Rey, alcanzando la corona del martirio (1927).
  2. En Mauritania, san Timoteo, diácono y mártir (s. inc.).
  3. En Cesarea de Capadocia, san Polieucto, mártir (s. inc.).
  4. Conmemoración de los santos mártires de ambos sexos que en Alejandría, en Egipto, en tiempo del emperador Constancio, el obispo arriano Jorge ordenó matar o desterrar, con gran crueldad, durante los sagrados días de Pentecostés (357/358).
  5. En Dariorige (hoy Vannes), en la Bretaña Menor, conmemoración de san Paterno, obispo, de quien se cuenta que en este día fue ordenado obispo en el concilio provincial reunido por san Perpetuo de Tours en esta misma sede (c. 460-490).
  6. En Niza, en la Provenza, san Hospicio, recluso, varón de admirable abstinencia, que predijo la llegada de los longobardos (c. 581).
  7. En Évora, en Lusitania, san Mancio, mártir (s. VI).
  8. En Vienne, de Borgoña, san Teobaldo, obispo, quien ilustró con su magisterio aquella sede durante cuarenta y cuatro años, destacando por la caridad y la piedad (1001).
  9. En Abo, en Finlandia, san Hemming, obispo, quien, inflamado por el celo pastoral, instauró la disciplina en esta Iglesia mediante las ordenaciones sinodales, favoreció los estudios de los clérigos, embelleció el culto divino y promovió la paz entre los pueblos (1366).
  10. En una galera en el mar, frente a Rochefort, en la costa de Francia, beato Juan Mopinot, hermano de las Escuelas Cristianas y mártir, que durante la Revolución Francesa fue detenido por ser religioso y murió enfermo de peste (1794).
  1. En Marsella, de la Provenza, en Francia, san Carlos Eugenio de Mazenod, obispo, quien fundó los Misioneros Oblatos de María Inmaculada para evangelizar a los pobres, y durante unos veinticinco años ilustró a la Iglesia con sus virtudes, su labor, sus sermones y sus escritos (1861).

[1] Sus nombres son los siguientes: Román Adame, Rodrigo Aguilar, Julio Álvarez, Luis Batis Sáinz, Agustín Caloca, Mateo Correa, Atilano Cruz, Miguel de la Mora, Pedro Esqueda Ramírez, Margarito Flores, José Isabel Flores, David Galván, Pedro Maldonado, Jesús Méndez, Justino Orona, Sabas Reyes, José María Robles, Toribio Romo, Jenaro Sánchez Delgadillo, Tranquilino Ubiarco y David Uribe, presbíteros; y Manuel Morales, Salvador Lara Puente y David Roldán Lara, laicos.

 

El agua de marzo riega y la de mayo quema.

El agua de marzo riega y la de mayo quema.