21 DE MARZO

San Nicolás de Flüe, ermitaño

El patrón de Suiza y padre de la patria fue un ermitaño. Nicolás nació en 1417 en Sachse (cantón norte de Obwalden) de unos campesinos acomodados. A los treinta años se casó con Dorothea Wyss con quien tuvo 10 hijos. Se distinguió como soldado en la liberación de Nüremberg y en las guerras contra el cantón de Zúrich, rebelado contra la confederación. A los 37 años alcanzó el rango de capitán, juez y consejero de su cantón (1459 a 1467), y diputado en la Dieta Federal (1462); y rechaza el cargo de landamman (gobernador) del cantón.

Pero a los 50 años su vida da un giro. La tradición cuenta que, en una visión, vio como un caballo (vida militar-política) se comía un lirio blanco (vida espiritual). De acuerdo con la mujer y los hijos se retiró en una garganta de Ranft, entregado a la penitencia y la meditación. El solitario más solidario que nunca: interviene en el tratado de paz perpetua con Austria (1473); su consejo a la Dieta de Stans (1481) evitará una guerra civil entre los cantones, consiguiendo la unidad de Suiza (Confederación Helvética). Murió el 15 de marzo de 1487 y fue canonizado en 1947.

► «Por San Benito el sol toca a las paredes»: empieza a hacer bueno. Hasta la reforma de 1969, San Benito se celebraba este día de su muerte: 21 de marzo. La fiesta se trasladó al 11 de julio, para evitar que cayera en Cuaresma. Los benedictinos y cistercienses, además del 11 de julio, también lo celebran hoy como el «traspaso del Padre San Benito».

► Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Sebastià Taltavull, obispo auxiliar del arzobispado de Barcelona (2009-2017) y ahora Obispo de Mallorca (25.11.2017).