21 DE ENERO

San Fructuoso, san Augurio y San Eulogio

DOMINGO III DURANTE EL AÑO: SAN FRUCTUOSO, OBISPO Y MÁRTIR, Y SAN AUGURIO Y SAN EULOGIO, DIÁCONOS Y MÁRTIRES

Fructuoso, obispo de Tarragona, y sus dos diáconos, Augurio y Eulogio, murieron quemados en el anfiteatro de Tarraco (259), durante el imperio de Valeriano y Galieno. En los «Actos» de su martirio leemos: «Era necesario que aquello que el mártir Fructuoso, cuando enseñaba en el mundo, había prometido por la misericordia de Dios en nuestro Señor y Salvador, lo confirmara más tarde en su pasión y la resurrección de la carne».

► «Domingo de la Palabra de Dios»: «El Papa ha querido que el Domingo de la Palabra tenga lugar dentro de la octava de oración por la unidad de los cristianos. La Semana de la Biblia también quiere significar el valor ecuménico de la Sagrada Escritura, que ‘indica a aquellos que se ponen en actitud de escucha el camino a seguir para llegar a una auténtica y sólida unidad’ (Aperuit Illis 3). Más allá de esta semana, hagamos que la Sagrada Escritura nos acompañe siempre, encontremos un espacio para vivirla en nuestro hogar. Les animo a dedicar un tiempo a escuchar atentamente la Palabra, dejando que el Resucitado ilumine nuestras inquietudes y decisiones con la luz de la Palabra, fuente de consuelo y esperanza» (Cardenal Arzobispo Juan José Omella, 23.01.2022).

  1. Pasión de los santos mártires Fructuoso, obispo, Augurio y Eulogio, sus diáconos, quienes, en tiempos de los emperadores Valeriano y Galeno, después de haber confesado su fe en presencia del procurador Emiliano, fueron llevados al anfiteatro y allí, en presencia de los fieles y con voz clara, el obispo oró por la paz de la Iglesia, consumando su martirio en medio del fuego, colocados de rodillas y en oración. En Tarraco (ahora Tarragona), ciudad de la Hispania Citerior (Península Ibérica) (259).
  2. Conmemoración de san Publio, obispo de Atenas, Grecia, que dio testimonio de Cristo con su martirio (s. II).
  3. San Patróculo, mártir. En la ciudad de Troyes, en la Galia Celta (ahora Francia) (c. s. III).
  4. San Epifanio, obispo, que en tiempos de las invasiones bárbaras trabajó valientemente para reconciliar a los pueblos, para redimir a los cautivos y para reconstruir la ciudad arruinada. En Pavía, ciudad de Liguria (ahora Italia) (496).
  5. San Menrado (Meinard), presbítero, que llevó primero una vida cenobítica y después eremítica. Fue asesinado por unos ladrones. En las montañas que rodean el lago de Zúrich, entre los helvecios (ahora Suiza) (c. 861).
  6. San Zacarías, llamado “Angélico”, maestro de la vida cenobítica. En el monte Mercurio, en Lucania (ahora Italia) (c. 950).
  7. Beatos Eduardo Stransham y Nicolás Wheeler, sacerdotes y mártires, los cuales, reinando Isabel I, fueron condenados a muerte por ser sacerdotes y sufrieron el martirio en Tybum. En la ciudad de Londres, Inglaterra (1586).
  8. San Albano Roe, de la orden de San Benito, y el beato Tomás Green, sacerdotes y mártires, los cuales, ya ancianos, durante el reinado de Carlos I dieron su vida por Cristo. Fueron colgados en Tybum después de haber pasado en prisión diecisiete años el primero y catorce el segundo. En Londres, Inglaterra (1642).
  9. Beata Josefa María de santa Inés, virgen, de la orden de las Descalzas de San Agustín. En el monasterio de Benigama (comarca valenciana del Condado) (1696).
  10. Beatos sacerdotes Juan Bautista Turpín du Comier y trece compañeros [1], mártires, que, por su constante fidelidad a la Iglesia católica, fueron degollados durante la Revolución Francesa. En la ciudad de Laval, Francia (1794).
  11. San Juan Yi Yun-il, mártir, el cual, siendo padre de familia, labrador y catequista, tuvo que soportar azotes y luxación de todos sus miembros, manteniéndose constante en la fe cristiana, con lo que soportó con coraje el martirio al ser degollado. Fue la última víctima de la gran persecución en esa nación. En el pequeño pueblo de Daegu, Corea (1867).

[1] Sus nombres son: beatos Juan Bautista Triquerie, de la orden de los Hermanos Menores Conventuales, Juan María Gallot, José Pellé, Renato Luis Ambroise, Julián Francisco Morvin de la Gérardière, Francisco Duchesne, Jaime André, Andrés Dudiou, Luis Gastineau, Francisco Migoret Lambardière, Julià Moulé, Agustí Manel Philippot y Pere Thomas.

De flor de enero, nadie hinche el granero.

De flor de enero, nadie hinche el granero.