San Pedro de Alcántara, sacerdote
San Pedro de Alcántara, presbítero.
Pedro nacido en Alcántara en 1499, fue un hombre de una “admirable penitencia”, decía que «el cuerpo ya descansaría en el cielo»; y también de una “altísima contemplación”, que le hizo ver que también la carmelita Teresa de Ávila había de reformar su orden carmelitano y la ayudó. Pedro de Alcántara nos invita también a nosotros a “caminar en austeridad de vida para alcanzar más fácilmente los bienes del cielo”.
Virgen de la SALUD, patrona de la diócesis de Terrassa.
No podía faltar esta advocación mariana de la salud para que nos «libere de una vida triste» y así podamos llegar con salud a «la alegría del cielo», como leemos en los gozos. En el siglo XVII, en la sierra de San Acisclo, en las afueras de Sabadell, se empieza a venerar una imagen, que tendrá su santuario en 1882 y será coronada en 1947. Desde 2008 es patrona de la nueva diócesis de Terrassa. «Al devoto que en Ti confía y al sufriente que en Ti acude, escuchad, Santa María, de la Fuente de la Salud».
Jornada Misionera Mundial 2025, con el lema: “Misioneros de esperanza entre los pueblos”: «Siguiendo a Cristo el Señor, los cristianos están llamados a transmitir la Buena Noticia compartiendo las condiciones de vida concreta de las personas que encuentran, siendo así portadores y constructores de esperanza».
- En la villa de Arenas, en la región española de Castilla, san Pedro de Alcántara, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que adornado con el don de consejo y de vida penitente y austera, reformó la disciplina regular en los conventos de la Orden en España, siendo consejero de santa Teresa de Jesús en su obra reformadora de la Orden de los Carmelitas (1562). En España se celebra al día siguiente.
- Santos mártires Juan de Brébeuf e Isaac Jogues, presbíteros, y compañeros de la Compañía de Jesús, en el día en que san Juan de la Lande, religioso, fue asesinado por los paganos en el lugar llamado Ossernenon, entonces en territorio del Canadá (hoy Auriesville, estado de Nueva York), el mismo lugar donde algunos años antes había conseguido la corona del martirio san Renato Goupil. Son venerados conjuntamente sus santos compañeros Gabriel Lalemant, Antonio Daniel, Carlos Garnier y Natal Chabanel, que en la región canadiense, en días distintos, después de fatigar en la misión del pueblo de los hurones para anunciar el evangelio de Cristo a aquellos pueblos, terminaron muriendo mártires (1642-1649).
- San Pablo de la Cruz, presbítero, que desde su juventud destacó por su vida penitente, su celo ardiente y su singular caridad hacia Cristo crucificado, al que veía en los pobres y enfermos. Fundó la Congregación de los Clérigos Regulares de la Cruz y de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, falleciendo el día dieciocho de octubre (1775).
- Conmemoración de san Joel, profeta, que anunció el día grande del Señor y el misterio de la efusión del Espíritu sobre toda criatura, lo que Dios tuvo a bien hacer llegar a su pleno cumplimiento en la persona de Cristo el día de Pentecostés (s. IV a. C.)
- En Roma, conmemoración de los santos Ptolomeo, Lucio y otro compañeros, los cuales, tal como relata san Justino, siendo cristianos honestos, por haber reprendido las costumbres licenciosas y la injusticia en las sentencias, fueron condenados a muerte en tiempo del emperador Antonino Pío y el prefecto Lolo Urbico (c. 160).
- En Ostia Tiberina, san Asterio, mártir (c. s. III).
- En la ciudad de Sens, en la Galia Lugdunense, conmemoración de los santos Sabiniano y Potenciano, considerados como los dos primeros pastores de esa ciudad que completaron su confesión de fe con el martirio (c. s. IV).
- En Egipto, san Varo, soldado, que, bajo el emperador Maximiano, al visitar y ayudar a seis santos eremitas encarcelados, sabiendo que un séptimo había muerto en el desierto, quiso ocupar su lugar, y con ellos, después de varios tormentos, adquirió la palma del martirio (307).
- En la ciudad de Oloron, junto a los Pirineos, en Aquitania, conmemoración de san Grato, obispo, que, en tiempo de Alarico, rey arriano de los godos, participó en el Concilio de Agde para restaurar la Iglesia en esa región de la Galia (c. 506).
- En Bretaña Menor, san Etbino, monje, que llevó vida solitaria (s. VI).
- En la ciudad de Caivallon, en la Provenza, san Verano, obispo, que gozaba de gran autoridad, sobre todo por las curaciones de enfermos (s. VI).
- En Evreux, también en la Galia, san Aquilino, obispo, del cual la tradición dice que era soldado y que practicaba buenas obras, y que, con el consentimiento de su esposa, hizo voto de continencia y fue elegido obispo (c. 690).
- En Oxford, en Inglaterra, santa Frideswida, virgen, que, siendo de estirpe regia, fue elegida abadesa de un monasterio doble de monjes y de monjas (1257).
- En Biville, cerca de Cherbourg, en Normandía, beato Tomás Hélye, presbítero, que pasaba los días en el ejercicio de su ministerio y las noches las dedicaba a la oración y a la penitencia (1595).
- En Londres, en Inglaterra, san Felipe Howard, mártir, que, siendo conde de Arundel y padre de familia, perdió gracia ante la reina Isabel I por haber abrazado la religión católica, a causa de lo cual fue encarcelado, llevando una vida de oración y penitencia, en la pobreza y en las pruebas, hasta alcanzar la corona del martirio (1633).
- En Nagasaki, de Japón, santos mártires Lucas Alfonso Gorda, presbítero, y Mateo Kohioye, religioso, los dos de la Orden de Predicadores. El primero trabajó antes en las Islas Filipinas y pasó después al Japón, donde fue ardiente ministro del Evangelio durante diez años, y el segundo, de dieciocho años de edad, fue su compañero en propagar y testimoniar la fe cristiana (1634).
- En Langeac, junto al río Allier, en Francia, beata Inés de Jesús Galand, virgen de la Orden de Predicadores, que, siendo priora de su monasterio, se distinguió por su ardiente amor hacia Jesucristo y su preocupación por el bien de la Iglesia, ofreciendo continuas oraciones y penitencias por sus pastores (1634).







