18 DE MAYO

San Juan I, papa y mártir

Siendo papa, el rey envió Teodorico a Constantinopla para que intercediera por los godos de Oriente, oprimidos. A su regreso, el rey, indignado por la escasa eficacia de su misión, lo encarceló en Ravenna, donde murió en el año 526: «Pida a Dios que nuestra alma no descanse en ningún otro lugar, ni quiera –en este mundo – un alimento que no sea trabajar en la cruz del Señor» (San Juan de Ávila, Carta 58). Fue venerado por la Iglesia de Roma a partir del siglo XII.

También celebramos la fiesta de San Próspero, obispo

Hacia el 711, el obispo Próspero y algunos presbíteros huyeron por mar ante la invasión sarracena con las reliquias de su antecesor San Fructuoso (†259). Después de tocar la isla de Cerdeña, se detuvo en Capodimonte (Liguria) donde se encuentra el santuario de San Fructuoso (Camogli), promovido posteriormente por un monasterio benedictino y protegido por la poderosa familia de los Doria. En la oración litúrgica pedimos al Señor que “ayudados por el ejemplo del obispo Próspero, seamos dignos del amor que nos den”.

Dios te guarde del polvo de mayo y del fango de agosto.

Dios te guarde del polvo de mayo y del fango de agosto.