18 DE JUNIO

San Gregorio Barbarigo, obispo y cardenal

San Gregorio Barbarigo, obispo y cardenal

Gregorio Barbarigo fue el primer secretario del embajador veneciano que participó en la paz de Westfalia (1648). Pero en 1653 viajó a Roma y el cardenal Chigi le aconsejó que estudiara derecho y se ordenara sacerdote (1655). Cuando el cardenal fue nombrado obispo de Roma (Alexandre VII) lo llamó a su lado, y él vivió siempre austeramente. Se desvivió en la peste de 1656, como también cuando fue nombrado obispo de Bérgamo (1657) y cardenal (1660), animando a la reforma que el Concilio de Trento había propugnado. Con todo, tuvo sus opositores, que no querían tantas reformas en los seminarios, en la catequesis, en la pastoral. Murió el 18 de junio de 1697 y fue canonizado el 26 de mayo de 1960.

  1. En Roma, en el cementerio de Balbina, en la Vía Ardeatina, santos Marcos y Marceliano, mártires en la persecución bajo el emperador Diocleciano, a los que hermanó el sufrimiento (c. 304).
  2. En Trípoli, de Fenicia, san Leoncio, soldado, que por los atroces tormentos sufridos en la cárcel llegó a la corona del martirio (s. IV).
  3. En África, santos Ciríaco y Paula, mártires (c. s. IV).
  4. En Burdeos, en Aquitania, san Amando, obispo, que instruyó en la doctrina de la verdad y bautizó a san Paulino de Nola, que, a su vez, alaba al obispo (s. V).
  5. En el monte Cronio (hoy Gemmariario), cerca de las termas de Selinunte, en Sicilia occidental, san Calógero, eremita (c. s. V).
  6. En Schönau, de la Renania, en Germania, santa Isabel, virgen, célebre por su observancia de la vida monástica (1164).
  7. En Mántua, en Lombardía, beata Hosana Andreasi, virgen, que vistió el hábito de las Hermanas de Penitencia de Santo Domingo y sumó armonizar con las ocupaciones seculares la contemplación de Dios y el ejercicio de las buenas obras (1505).
  8. En Pádua, en la región de Venecia, san Gregorio Barbarigo, obispo, que instituyó un seminario para clérigos, enseñó el catecismo a los niños en su propia lengua, mantuvo coloquios con el clero y abrió escuelas, mostrándose liberal con todos y exigente consigo mismo (1697).

 

Por junio el mucho calor, nunca asusta al labrador.

Por junio el mucho calor, nunca asusta al labrador.