18 DE DICIEMBRE

Virgen de la Esperanza

Las cuatro semanas de Adviento, la Iglesia las dedica a prepararse para celebrar dignamente el Nacimiento del Salvador, pero la última semana lo hace de una manera especial. Se ha llegado a llamar la «Semana Santa de Adviento». Los evangelios subrayan fuertemente esta preparación de la Navidad, pero también las «antífonas mayores» que acompañan el «Magnificat», el canto de Vísperas. Atribuidas al papa St. Gregorio Magno (~ 540-604), en el siglo XI ya se empezaban a cantar a partir de la fiesta de St. Nicolás (6 de diciembre) hasta la víspera de Navidad. Finalmente, la liturgia las reservó para la última semana antes de Navidad.

Las antífonas subrayan la expectación de esta Esperanza que se cumplirá en Navidad. Es por ello que, en estos días, se celebra la Virgen de la Esperanza, llamada también de la Expectación del Parto de la Santísima Virgen. La advocación también se llama «Virgen de la O», por razón de las antífonas de vísperas que empiezan todas por la letra O y por medio de las cuales la Iglesia manifiesta sus fervientes deseos de ver el nacimiento del Salvador:

O Sapientia: Oh Sabiduría del Altísimo…, ven a enseñarnos el camino de la prudencia.

O Adonai: Oh Señor, jefe de la casa de Israel…, venga a redimirnos con el poder de su brazo.

O radix Jesse: Oh rebrote de Jesé…, ven a liberarnos, no tardes.

O Clavis David: Oh llave de David y cetro de la casa de Israel…, venid, retire de la prisión los encadenados que viven en tinieblas y en sombra de la muerte.

O Oriens splendor: Oh Oriente, esplendor de la luz eterna…, ven, ilumina a los que viven en tinieblas y en el país tenebroso.

O Rex gentium: Oh Rey y Deseado de las naciones…, viene a salvar al hombre dispositivo que haya formar del barro.

Y finalmente, O Emmanuel: Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro…, ven a salvarnos, Señor Dios nuestros.

  1. Conmemoración de San Malaquías, profeta, que después del destierro de Babilonia anunció el gran día del Señor y su venida al templo, y la oblación pura que siempre y en todo lugar se le ofrecería.
  2. Conmemoración de los santos mártires Namfamo, Miginio, Sanamis y Lucita, en el norte de África, a los cuales, según el testimonio del gentil Máximo de Madaura en su carta a San Agustín, el pueblo cristiano sentía gran veneración. (Fecha incierta).
  3. San Gaciano de Tours, primer obispo, que, según se dice, fue enviado allí desde Roma, y enterrado a su muerte en el cementerio cristiano de la misma población. En Tours, de la Galia Lugdunense (s. III).
  4. San Flananio de Killaloe, obispo. En Killaloe, de Irlanda (s. VII).
  5. San Winebaldo de Hildesheim, abad, que, inglés de origen, con su hermano el obispo San Willibaldo, siguió a San Bonifacio y le ayudó en la evangelización de los pueblos germánicos. En el monasterio de Hildesheim, Baviera (761).
  6. Santos Pablo Nguyen Van My, Pedro Truong Van Duong y Pedro Vu Van Truat, mártires catequistas, los cuales, siendo catequistas y manteniéndose firmes en la fe, en tiempos del emperador Minh Mang fueron estrangulados. En la colina de Go-Voi, Tonkin (1838).
  7. Beata Nemesia (Julia) Valle, virgen del Instituto de Hermanas de la Caridad, que se dedicó de modo extraordinario a la formación y dirección de los jóvenes según el Evangelio, siguiendo por el camino de los mandamientos del Señor por amor al prójimo. En Borgari, cerca de Turín, Italia (1916).

  • Otros: advocaciones marianas, conmemoraciones de congregaciones religiosas, santos y beatos (tradición, costumario…).
  • Rito Hispanomosárabe: Santa María.

Cuando el búho en diciembre canta, o lluvia o templanza.

Cuando el búho en diciembre canta, o lluvia o templanza.