16 DE SEPTIEMBRE

San Cornelio, papa y mártir, y San Cipriano, obispo y mártir

La Iglesia celebra en una sola fiesta la memoria de estos dos mártires confesores y defensores de la fe, colaboradores en vida, unidos en la muerte. Cornelio, siendo papa, fue mal visto por los rigoristas Novaciano, pero recibió el sostenimiento moral de Cipriano, obispo de Cartago. Éste, posteriormente, tuvo dificultades con Roma porque era partidario de volver a bautizar los provenientes de la herejía. Cornelio fue deportado por el emperador Gal·lius y murió en el exilio (253), y Cipriano murió decapitado durante la persecución de Valeriano (258). Ambos lucharon por la unidad de la Iglesia y dieron muestras de un gran amor a esta.