San Matías, apóstol
SAN MATIAS, APÓSTOL
El Papa Benedicto XVI en la catequesis sobre san Matías (“hombre de Dios/fiel a Dios”) nos decía que: «No sabemos nada más de él, salvo que fue testigo de la vida pública de Jesús (cf. Hch 1,21-22), siéndole fiel hasta el final». Un buen ejemplo para nosotros, que desde el bautismo también estamos llamados a ser testigos de “la resurrección del Señor”» (Hch 1,15-26). La tradición nos dice que murió decapitado con una espada, que es uno de sus atributos.
- Fiesta de san Matías, apóstol, que siguió al Señor Jesús desde el bautismo de Juan hasta el día en que Cristo subió a los cielos, y por esta razón, después de la Ascensión del Señor, fue puesto por los apóstoles en el lugar que había ocupado Judas, el traidor, para que, formando parte del grupo de los Doce, fuese testigo de la resurrección.
- En Asia, san Máximo, mártir durante la persecución bajo el emperador Decio y de quien se dice que murió lapidado (c. 250).
- En Cimiez, en la Provenza, san Poncio, mártir (c. s. III).
- En Siria, santos Víctor y Corona, compañeros mártires (c. s. III).
- En la isla de Quío, en el mar Egeo, san Isidoro, mártir, que, según la tradición, fue arrojado a un pozo (s. III).
- En Aquileia, en la región de Venecia, santos Félix y Fortunato, mártires, cuya ciudad honraron con su glorioso martirio (s. IV).
- En la isla de Cerdeña, conmemoración de las santas Justa y Enedina, mártires (s. III/IV).
- En Arvernia (hoy Clermont-Ferrand), en Aquitania, san Abrúnculo, obispo, quien, expulsado de su sede de Langres por Gundebaldo, el rey de los burgundios, estableció su residencia entre los habitantes de Auvernia (488)
- En la misma ciudad, san Galo, obispo, tío paterno de san Gregorio de Tours, varón humilde y bondadoso (551).
- En Lismore, en Irlanda, san Cartago, obispo y abad (638).
- En el monasterio de Fontenelle, en Neustria (hoy Francia), san Eremberto, que, habiendo sido obispo de Tolouse, abrazó después la disciplina monástica (674).
- En Santarem, en Portugal, beato Gil de Vaozéla, presbítero, que como profesor de medicina en París se entregó a una vida disoluta, pero, una vez convertido, ingresó en la Orden de Predicadores, en la que se esforzó en rechazar, con lágrimas, oración y sacrificios, todas las tentaciones (1265).
- En la aldea de Saint Mary of the Woods, de Indianápolis, en los Estados Unidos de Norteamérica, beata Teodora (Ana Teresa) Guérin, virgen de la Congregación de las Hermanas de la Providencia, la cual, oriunda de Francia, residió y murió en esa pequeña ciudad. Era de naturaleza compasiva, y aún en medio de las mayores dificultades confió siempre en la divina providencia, preocupándose con solicitud de la naciente comunidad (1856).
- En el lugar de Bétharram, cerca de Pau, en los Bajos Pirineos de Francia, san Miguel Garicoïts, presbítero, que fundó la Congregación de Presbíteros del Sagrado Corazón de Jesús (1863)).
- En Nizza Monferrato, del Piamonte, en Italia, santa María Dominica Mazzarello, fundadora, junto con san Juan Bosco, del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, dedicadas a la instrucción de niñas pobres. Sobresalió por su humildad, prudencia y caridad (1881).







