San Alfredo
San Alfredo
Nacido en el norte de Inglaterra (1109), Alfredo fue educado en la corte del rey de Escocia. Entró como monje cisterciense en la abadía de Rievaulx, de donde sería abad. Era amable con los monjes y austero hacia sí mismo. Quizá por eso escribió un “Tratado sobre la amistad espiritual”, con una psicología muy actual: «En esta vida mortal no hay nada más santamente deseable, más útil de buscar, más difícil de encontrar, más dulce de experimentar, más ventajoso de mantener que la amistad, puesto que da fruto en la vida presente y en la futura». Murió el 12 de enero de 1167. El nombre de Elred es una variante de Etelred (“consejo noble”), nombre empleado en la cultura monástica. Es nuestro Alfredo.
COMIENZA EL TIEMPO DE DURANTE EL AÑO
► Características: De las 52 semanas que tiene el año, 33/34, según los años, pertenecen a este tiempo. Son las semanas o los domingos que no pertenecen a ninguno de los llamados "tiempos fuertes": Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua. Son los días en qué el color litúrgico es el verde (si no se celebra algún santo o mártir), y en qué el punto de referencia de la celebración son lecturas que van siguiendo, de manera más o menos continuada, los evangelios y los diversos libros bíblicos.
► Dos partes: La primera, va desde el final del tiempo de Navidad (lunes después de la fiesta del Bautismo del Señor), hasta al día antes de empezar la Cuaresma (martes antes del Miércoles de Ceniza).
Y la segunda, desde el final del tiempo de Pascua (lunes después de Pentecostés), hasta el sábado antes del primer domingo de Adviento.
► Valores: Nos ayuda a vivir todo el Misterio de Cristo (el Reino presente); nos acompaña para ir creciendo y madurando todo lo que hemos celebrado por Navidad y Pascua; destaca la primacía del domingo (primera celebración cristiana); nos hace descubrir la gracia de lo ordinario: el día a día también es Historia de Salvación.
- En Cesarea de Mauritania (hoy Argelia), san Arcadio, mártir, que se escondió en tiempo de persecución, pero, al ser detenido un familiar suyo se presentó espontáneamente al juez y, por negarse a sacrificar a los dioses, sufrió dolorosos tormentos hasta consumar su martirio (c. 304).
- En Constantinopla (Estambul, hoy en Turquía), santos mártires Tigrio, presbítero, y Eutropio, lector, a los cuales, en tiempo del emperador Arcadio, se les acusó falsamente de haber incendiado la iglesia principal y el palacio senatorial como reacción al destierro del obispo san Juan Crisóstomo, y fueron sometidos al martirio bajo Optato, prefecto de la ciudad, partidario del culto a los falsos dioses y contrario a la religión cristiana (406).
- En Arlés, ciudad de la Provenza, en la Galia (hoy Francia), santa Cesárea, abadesa, hermana del obispo san Cesáreo, quien, para ella y para sus hermanas, escribió una Regla destinada a santas vírgenes (c. 529).
- En Grenoble, en Burgundia (hoy Francia), san Ferreol, obispo y mártir, que fue herido de muerte por un sicario mientras exhortaba a la multitud (c. 659).
- En el monasterio de Wearmouth, en Northumbria (hoy Inglaterra), san Benito Biscop, abad, que peregrinó cinco veces a Roma, de donde trajo muchos maestros y libros para que los monjes reunidos en la clausura del monasterio bajo la Regla de san Benito progresaran en la ciencia del amor de Cristo, en bien de la Iglesia (c. 690).
- En el monasterio de Rievaulx, también en Northumbria (hoy Inglaterra), san Elredo, abad, el cual, educado en la corte del rey de Escocia, ingresó en la Orden Cisterciense, siendo maestro eximio de la vida monástica y promoviendo constante y suavemente, con su ejemplo y sus escritos, la vida espiritual y la amistad en Cristo (c. 1166).
- En la ciudad de León, san Martín de la Santa Cruz, presbítero y canónigo regular, que fue varón experto en Sagrada Escritura (1203).
- En Palermo, ciudad de Sicilia (hoy Italia), san Bernardo de Corileone, de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, admirable por su caridad y eximio por su penitencia (1667).
- En Montreal, en la provincia de Quebec, en Canadá, santa Margarita Bourgeoys, virgen, que prestó gran ayuda a los colonos y a los soldados, y trabajó para asegurar la formación cristiana de las jóvenes, fundando para ello la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora (1700).
- En Preuilly, del Anjou, en Francia, beato Antonio Fournier, mártir, el cual, artesano de oficio, fue fusilado durante la Revolución Francesa por su fidelidad a la Iglesia (1794).
- En la ciudad de Caen, en Francia, beato Pedro Francisco Jamet, presbítero, que se distinguió por su ayuda a la religiosas Hijas del Buen Pastor y por su trabajo para la restitución de la paz a la Iglesia, después de un tiempo de inestabilidad (1845).
- En Viareggio, ciudad de Italia, san Antonio María Pucci, presbítero de la Orden de los Siervos de María, el cual, párroco durante casi cincuenta años, se dedicó sobre todo a atender a los niños pobres y enfermos (1892).
- En el lugar llamado Tomhom, cerca de Bangkok, en Tailandia, beato Nicolás Bunkerd Kitbamrung, presbítero y mártir, predicador eximio del Evangelio, que fue encarcelado en tiempo de persecución contra la Iglesia y a causa de la tisis, que contrajo ayudando a los enfermos, falleció de modo ejemplar (1944).
- En el monasterio de Asán, en la región de Barbastro, del Reino de Aragón, san Victoriano, monje, que, habiendo nacido en Italia, abrazó la vida monástica, y estando dedicado a la oración en la soledad de las montañas pirenaicas, aceptó la responsabilidad de dirigir el monasterio que después llevó su nombre (c. 561).







