Beato Juan Nepomuceno Chrzan, presbítero y mártir
Beato Juan Nepomuceno Chrzan, presbítero y mártir
Juan nació en Gostyczyn (Polonia) en 1885. Después de estudiar en el seminario de Gniezno-Poznan y ordenarse de sacerdote en 1910, ejerció su ministerio en diversas parroquias. En 1939, cuando Polonia fue invadida por las tropas nazis se negó a dejar su parroquia de Zerkow y tuvo que celebrar la misa clandestinamente, hasta que el 6 de octubre de 1941 fue arrestado y llevado al campo de Dachau, donde continuó ejerciendo su ministerio secretamente. Morirá de agotamiento el 1 de julio de 1942. Beatificado en 1999 [2024].
- Conmemoración de san Aarón, de la tribu de Leví, a quien su hermano Moisés ungió sacerdote del Antiguo Testamento con óleo sagrado. A su muerte fue sepultado en el monte Hor.
- En Vienne, ciudad de la Galia Lugdunense, san Martín, obispo (s. III ex.).
- En el monasterio de Bebrón, en la región de la Galia Lugdunense, san Domiciano, abad, que vivió primero vida eremítica en este lugar, y habiendo reunido a muchos en torno suyo para que se dedicasen al servicio de Dios, fija su mirada en el cielo, dejó este mundo en buena ancianidad (s. V).
- En territorio de Neustria Remense, san Teodorico, presbítero, discípulo del obispo san Remigio (533).
- En Angulema, en Aquitania, san Eparquio, presbítero, que pasó treinta y nueve años en completa soledad entregado a la oración, y a sus discípulos les enseñaba: «La fe no teme el hambre» (581).
- En la Bretaña Menor, san Golveno, obispo, de quien se dice que, después de llevar vida solitaria, sucedió a san Pablo de León (s. VI).
- En el monasterio de Anille, en la Galia Cenomanense, san Carilefo, abad (s. VI).
- En Londres, en Inglaterra, beatos Jorge Beesley y Montford Scott, presbíteros y mártires, que, condenados a la pena capital por ser sacerdotes, pasando por crueles tormentos consiguieron la palma del martirio en tiempo de la reina Isabel I (1591).
- En Londres beato Tomás Maxfield, presbítero y mártir, que, reinando Jacobo I, fue condenado a la pena capital por haber entrado en Inglaterra como sacerdote y murió en el patíbulo de Tyburn, que había sido adornado con flores por los fieles, clara manifestación del gran amor que le tenían (1616).
- En Londres san Oliverio Plunkett, obispo de Armagh y mártir, que en tiempo del rey Carlos II, falsamente acusado de traición, fue condenado a la pena capital, y ante el patíbulo, que rodeaba una multitud, después de perdonar a sus enemigos, confesó con gran firmeza la fe católica (1681).
- En el mar, frente a la costa de Rochefort, en Francia, beatos Juan Bautista Duverneuil, carmelita descalzo, y Pedro Aredio Labrouche de Laborderie, canónigo de Clermont, presbíteros y mártires, que durante la Revolución Francesa, por ser sacerdotes fueron recluidos en una nave destinada al transporte de esclavos, dejándolos morir en ella consumidos por el hambre y la enfermedad (1794).
- En La Valetta, en la isla de Malta, beato Ignacio Falzon, que, siendo clérigo, consagró su vida a la oración y a enseñar la doctrina cristiana, poniendo gran interés en ayudar a los soldados y marineros para que, antes de partir hacia la guerra, abrazasen la fe católica (1865).
- En el pueblo de Zhuhedian, cerca de Jieshui, en la provincia de Hunan, en China, san Zhang Huailu, mártir, el cual, perseguido por los seguidores del movimiento Yihetuan, siendo solamente catecúmeno confesó espontáneamente que era cristiano y, armado con la señal de la cruz, mereció ser bautizado en Cristo con su propia sangre (1900).
- En el Rancho de las Cruces, aldea de Guadalajara, en México, santos Justino Orona y Atilano Cruz, presbíteros y mártires, que durante la persecución desencadenada en ese país, por el Reino de Cristo juntos fueron asesinados (1928).
- Cerca de Munich, ciudad de Baviera, en Alemania, beato Juan Nepomuceno Chrzan, polaco, presbítero y mártir, que en tiempo de guerra murió en el campo de concentración de Dachau por defender la fe ante sus perseguidores (1942).







