1 DE AGOSTO

San Alfonso M. de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia

Brillante abogado napolitano, Alfonso (1696-1787) abandonó sus lazos profesionales para enseñar el catecismo a los pobres y los abandonados. Habiendo fundado la Congregación del Santísimo Redentor (redentoristas) para que su obra continuara, escribió entre otras obras su «Teología Moral», que ha hecho el patrón de los moralistas. Frente al pesimismo religioso de la época y del rigorismo jansenista (sólo algunos son los «agraciados»), Alfonso proponía el gran principio del amor y la misericordia de Dios: «La primera fuente de gracia es la misericordia … La quintaesencia de las obligaciones del confesor radica en reproducir la imagen del Padre celestial. Los penitentes deben poder experimentar por medio de él la bondad de Dios ».

También en Girona: St. Feliu, mártir

Según su pasión (siglo VII), Feliu, al saber que a Hispania los cristianos eran perseguidos, dejó los estudios en su tierra de Mauritania y se encaminó decididamente por sembrar la semilla del Evangelio. Lo haga tan bien en Empúries y en Girona que Rufino, un oficial romano, el haga torturó hasta la muerte (303/304). Su sangre fructificó sobre todo en la ciudad de Girona que le construyó una de las iglesias más bellas de Cataluña. «[A Empúries] no paraba de dar limosna a los pobres, era muy hospitalario, y se ofrecía a los hermanos que se presentaban para servirlos con afecto, alegre y dispuesto» (Passio, de Sant Feliu).