
- Dirección: C/Sant Pau 99
- Población: Barcelona
- Código postal: 08001
- Teléfono: 93 441 00 01
- Correo electrónico: santpau153@arqbcn.cat

La actual Parroquia de San Pablo del Campo fue un antiguo monasterio benedictino, cuyos orígenes se sitúan en el siglo X. El primer edificio -puesto ya bajo la advocación del apóstol San Pablo- fue construido supuestamente por el conde de Barcelona Guifré Borrell (llamado también Guifré II), hijo de Guifré el Pelós, entre los años 897 y 911. El hecho de haberse encontrado su lápida sepulcral en Sant Pau del Camp ha llevado a la deducción que fue enterrado en este monasterio que él habría fundado. Sin embargo, en 985, debido a la invasión y saqueo de Barcelona por el caudillo musulmán al-Mansur, este primer edificio fue totalmente destruido y abandonado hasta principios del siglo XII. En 1117, los esposos Geribert Guitard y Rotlendis, del linaje de los Bell-lloc, lo reconstruyeron, lo dotaron y lo concedieron al monasterio, también benedictino, de Sant Cugat del Vallès, para que fuera restablecida la vida monástica, iniciándose así una segunda etapa de San Pablo. En 1127, a instancia de Sant Oleguer, obispo de Barcelona y también arzobispo de Tarragona, se pidió al abad de Sant Cugat, Rutllà, la gestión completa del monasterio; también se puso bajo la custodia del incipiente gobierno municipal de Barcelona. Sin embargo, San Pablo dependió muy pronto directamente de la Santa Sede de Roma, con la obligación de pagar cada año el diezmo correspondiente. Hay constancia documental de las visitas ad limina que los priores de San Pablo hacían periódicamente en Roma. Desde mediados del siglo XII se inició una época de esplendor y empezaron a multiplicarse las donaciones en Sant Pau del Camp, como acontecía en casi todos los monasterios de los primeros siglos medievales, gracias a la fe de aquella sociedad profundamente cristiana. Los fieles querían asegurarse la salvación del alma mediante la donación de sus bienes -muebles e inmuebles- a iglesias o monasterios. Fue entonces cuando se construyó la iglesia y se fue constituyendo un importante dominio territorial. La iglesia levantada en el siglo XII, que es la que hoy se conserva, es de estilo románico, tiene planta de una sola nave, cubierta con bóveda de cañón, y un amplio transepto donde se abren tres ábsides semicirculares. El crucero está cubierto con una cúpula de base octogonal sobre trompas. La portada es románica. En el tímpano se representa a Cristo, flanqueado por los apóstoles San Pedro y San Pablo; se encuentran los símbolos de los Evangelistas y otros elementos propiamente románicos, pero también son reutilizados unos capiteles e impostas de los siglos VI y VII, procedentes del primer edificio. El pequeño claustro, construido en el siglo XIII, tiene influencias árabes y se caracteriza por la diversidad de sus capiteles. En el claustro, el visitante podrá ver sepulcros de miembros del linaje Bell-lloc, priores, y otros benefactores del cenobio. La sala capitular es del siglo XIV.
El monasterio de Sant Pau fue un priorato. Entre los priores de los siglos XIII y XIV destacaron por su actividad Berenguer de Solicrup (1262-1276), Berenguer Riu (1285-1300), Pere Ferran (1303-1318) y Ramón de Olzinelles (1332-1336). Desde la segunda mitad del siglo XIV hasta el último tercio del siglo XVI, el monasterio de Sant Pau pasó por una etapa de decadencia como la mayoría de los centros monásticos. De esta época, destacaron los priores Pere Illa (1396-1406), Joan Satrilla (1414-1415) y Galzeran Carbó (1424-1429). A mediados del siglo XV, la reina catalanoaragonesa María de Castilla, esposa y lugarteniente de Alfonso el Magnánimo (1420-1458), caracterizada por su religiosidad, se interesó, muy especialmente, ante el pontífice Eugenio IV para que el priorato de San Pablo del Campo fuera elevado a la categoría de abadía, pero entonces esa dignidad no pudo ser alcanzada.
A partir de los años 1461-1462, no se sabe por qué, al frente de San Pablo hubo los llamados priores comendatarios, designados por los pontífices para administrar las rentas del monasterio. Consta que uno de ellos fue Fray Pablo Plegado, de la Orden de los Frailes Predicadores. Ya en el siglo XVI, en 1577, el papa Gregorio XIII decretó la unión de San Pablo del Campo, con todas sus rentas, en la abadía de Montserrat, pero una bula del papa Clemente VIII, del 9 de septiembre de 1593 , puso fin a esta unión.
Sin embargo, la independencia de San Pablo duró poco tiempo, ya que el 27 de noviembre de 1617, el papa Pablo V confirmó con otra bula la unión y el traslado de la comunidad de San Pedro de la Portella (situada en el Bergadà) en Sant Pau del Camp. Esto significó una renovación en la vida de San Pablo del Campo que, por primera vez, tenía al frente un abad que se titulaba abad de San Pablo del Campo y de San Pedro de la Portella.
La exclaustración del año 1835 significó el final del monasterio de Sant Pau del Camp. El último abad fue el profesor en teología, con fama de astrónomo, llamado Joan Zafont, designado en 1816.
Dentro del tiempo en que San Pablo fue un monasterio benedictino, cabe reseñar algunos hechos importantes:
1. En San Pablo tenían lugar desde 1248 las reuniones de los Capítulos de la Congregación Claustral Benedictina Tarraconense. Barcelona era un lugar muy adecuado para que se pudieran desplazar los representantes de los monasterios benedictinos de la provincia Tarraconense.
2. Asimismo, a partir de 1672, los edificios y la iglesia de Sant Pau acogieron los novicios y los estudiantes de los diferentes monasterios de la Congregación Claustral Benedictina, donde debían recibir la preparación y la instrucción necesarias para retornar a sus respectivos centros monásticos.
3. Cabe reseñar también que el abad de San Pablo y de San Pedro de la Portella, Josep Sastre i Prats, como representante en Les Corts por el brazo eclesiástico, fue el 109º Presidente de la Diputación del General (o Generalitat) de Cataluña , en el trienio 1680-1683, aunque la Generalidad de entonces tenía un sentido diferente al que es la Generalidad actual.
4. Desde 1654 hasta 1663, en la iglesia de Sant Pau del Camp, además de darse culto al apóstol Sant Pau, se veneraban también las reliquias de Sant Galderic, san campesino, patrón de los campesinos catalanes. Estas reliquias fueron trasladadas a Sant Pau del Camp, con gran solemnidad, desde el monasterio, también benedictino de Sant Martí del Canigó, para preservarlas de los estragos de las guerras del Rosellón. El paso por Barcelona de estas reliquias fue también muy solemne. Desde la Catedral se trasladaron en procesión hasta Sant Pau del Camp, acompañadas de los monjes y de las autoridades municipales de Barcelona y de Perpiñán y se depositaron en el altar de Sant Nicolau. A Sant Galderic se le atribuían muchos milagros. En 1663 las reliquias fueron devueltas a Perpiñán, aunque una pequeña parte de éstas permaneció en Barcelona, donde en 1906 todavía se veneraban (Más arriba, en el apartado «Acciones pastorales» se habla de la «Cofradía de Sant Pau y Sant Galderic», erigida canónicamente el 20-06-2011).
Después de la desamortización del año 1835, Sant Pau del Camp atravesó muchas vicisitudes. Pasado un tiempo durante el cual el edificio estuvo a punto de desaparecer, en 1879 fue declarado monumento de interés nacional y se iniciaron varias campañas de restauración. Durante el siglo XX, el conjunto monástico tuvo que soportar los incendios de la Semana Trágica (1909) y de la Guerra Civil de 1936-1939, con los que se perdieron todos los libros sacramentales. También ha sufrido muchas inundaciones a consecuencia de las lluvias torrenciales que afectan a la zona donde se encuentra situado.
El Rectorologio de la Parroquia de Sant Pau del Camp, seguramente incompleto, es el que sigue. Los primeros Rectores de San Pablo, cuando la Iglesia del antiguo monasterio fue erigida en Parroquia fueron: Mn. Gabriel Batllevell (1846-1849), Mn. Josep Puigmartí (1849-1865), Mn. Francisco Mutiñó (1865-1869), Mn. Francisco Artigas (1869-1877), Mn. Ramón Ferrer (1877-1878), Mn. Josep Sibina (1878-?). A partir del año 1896, fecha en la que el Obispado tomó posesión de la totalidad del conjunto monástico, fueron Rectores Mn. Ramon de Magarola (1896-1899), Mn. Josep Bruquetas, Mn. Aurelià Extraño, Mn. Pau Ferrer (1904-1916?), Mn. Manuel Rovira (1916-1936 y 1939-1957), Mn. Antoni Valls (1957-1979, Mn. Joaquim Trias (1979-1996), Mn. Àngel Dachs (1996-2008). Durante los cinco últimos años del rectorado de Mn. Àngel, es decir, entre 2004 y 2008, la Parroquia fue regida por el diácono permanente Mn. Manuel Abadías, con la colaboración de los Padres Escolapios de la Parroquia vecina de la Virgen del Carmen, especialmente del P. Josep Maria Rierola. Mn. Francesc Tort Mitjans (2008-2015 ), P. Manel Félez Vidal (2015-2016 Administrador).
Desde 2016: Mn. Joan Cabot Barbany (Administrador)