Desde el Arzobispado de Barcelona y la parroquia de Sant Josep, de Badalona, se sigue trabajando en la demolición del Centro Sant Josep, una operación clave para el desarrollo del futuro proyecto de construcción de los nuevos espacios de la parroquia badalonesa.
El proceso de demolición está pendiente del permiso del Ayuntamiento de Badalona y de la resolución de un detalle técnico relacionado con el desplazamiento del alumbrado.
En cuanto al vaciado de los espacios, se ha solicitado a las entidades que desalojen el centro antes de la demolición. Se ha fijado un plazo de varias semanas. El Club de Baloncesto Sant Josep ya ha iniciado el proceso, y el resto de entidades también lo harán. Finalmente, serán la parroquia y el Arzobispado quienes concluyan el vaciado.
La demolición es una operación delicada, dado que el edificio está situado cerca de viviendas. Se prevé que los trabajos duren aproximadamente dos meses y medio, con una vigilancia especial para minimizar cualquier impacto en la zona.
Actualmente, el Ayuntamiento de Badalona está tramitando un Plan Especial específico. Este planeamiento establece los usos futuros del espacio. El proyecto mantiene la estructura original: una instalación deportiva y la renovación total del centro social (locales parroquiales). La parte residencial será muy reducida y no formará parte del Plan Especial.
El centro social será un espacio multifuncional destinado a usos religiosos, sociales y culturales, abierto a la ciudad de Badalona, cuyo objetivo será fomentar la integración y la participación ciudadana.
La parte deportiva tendrá un uso comunitario y estará abierta a la ciudadanía. Incluirá espacios multifuncionales destinados al deporte, así como otras actividades complementarias.