Los espacios de culto son espacios para observar, para disfrutar, para contemplar; pero también son espacios de oración, de recogimiento y, sobre todo, de servicio al Pueblo de Dios. Lugares donde encontrarnos con el Señor y sentir su presencia muy de cerca.
Por lo que respecta a nuestra archidiócesis, cerca del 50% del presupuesto está destinado a la conservación y mantenimiento de edificios. Son unos 20 millones de euros anuales que sirven tanto para dignificar los espacios de culto y patrimoniales como para ofrecer espacios de atención y ayuda a quien lo necesita.
Si hacemos un recorrido por los diferentes pueblos y ciudades de nuestra Archidiócesis, encontraremos, sin duda, una iglesia, un monasterio o una catedral que marcan el pasado y el presente de aquel municipio y que nos recuerdan de dónde procedemos.






