El derecho al trabajo

(Domingo, 8/05/2011) La beatificación de Juan Pablo II del domingo pasado nos trae a la memoria que el pontífice polaco, en su juventud, trabajó durante unos años como obrero en una fábrica de su país. Se dijo que era el primer Papa obrero de los tiempos modernos. Una vez elegido Papa, también hizo mucho en […]

07 May, 2011
Església de Barcelona

image

(Domingo, 8/05/2011)

La beatificación de Juan Pablo II del domingo pasado nos trae a la memoria que el pontífice polaco, en su juventud, trabajó durante unos años como obrero en una fábrica de su país. Se dijo que era el primer Papa obrero de los tiempos modernos. Una vez elegido Papa, también hizo mucho en favor del mundo del trabajo, sobre todo con sus encíclicas sociales, que representaron un verdadero relanzamiento de la llamada doctrina social de la Iglesia.

Juan Pablo II habló del derecho al trabajo sobre todo en su encíclica Laborem exercens,que representó una muy valiosa aportación a la doctrina social cristiana desde la perspectiva personalista, tan característica del pensamiento filosófico del Papa polaco. En este documento considera el trabajo como un derecho fundamental y un bien para la persona. El trabajo es necesario para formar y mantener una familia, para tener derecho a la propiedad, para contribuir al bien común de la familia humana.

La consideración de las implicaciones morales que la cuestión del trabajo comporta en la vida social hizo que Juan Pablo II calificara la desocupación como una “verdadera calamidad social”, sobre todo en relación a las generaciones jóvenes. Por desgracia, no hemos de insistir en la actualidad de esta doctrina, porque la crisis económica la tenemos de lleno ante los ojos. La alta tasa de paro que sufre nuestra sociedad, las dificultades para acceder a una formación adecuada y al mercado de trabajo constituyen, sobre todo para muchos jóvenes, un gran obstáculo en el camino de su realización humana y profesional.

“La privación de trabajo a causa del paro –escribía Juan Pablo II en su encíclica sobre el trabajo- es casi siempre, para quien es víctima de él, un atentado a su dignidad y una amenaza contra el equilibrio de la vida. Además del daño sufrido personalmente, otros muchos peligros se derivan para su familia.”

En efecto, la persona que se encuentra desocupada o infraocupada corre el riesgo de quedar marginada por la sociedad y de convertirse en víctima de la exclusión social. Éste es un drama que afecta en general a nuestros jóvenes, especialmente a la llamada generación ni-ni, que ni estudia ni trabaja. Además afecta a las mujeres, a los trabajadores menos especializados, a los discapacitados, a los inmigrantes y a todas aquellas personas que topan con más dificultades a la hora de encontrar una colocación en el mundo laboral.

Y el Papa Benedicto XVI, en su encíclica a la vez teológica y profundamente social que ha titulado Caritas in veritate(La caridad en la verdad) denuncia el paro como una de las consecuencias más graves de la crisis económica actual. “La desocupación –dice- provoca nuevas formas de irrelevancia económica y el hecho de estar sin trabajo durante mucho tiempo, o la dependencia prolongada de la asistencia pública o privada, debilita la libertad y la creatividad de la persona y de sus relaciones familiares y sociales, con graves daños en el plano psicológico y espiritual. El primer capital que se ha de salvaguardar y valorar es el hombre en su integridad.”

Quisiera acabar con una llamada a la esperanza. Como hemos afirmado los obispos catalanes en nuestra reciente carta pastoral Al servicio de nuestro pueblo, “confiando en la ayuda de Dios, podemos creer en la capacidad de reacción y de regeneración de nuestra sociedad catalana para afrontar la crisis”. Pero no todo debería seguir igual después de la crisis. Si el trasfondo de la crisis económica es una crisis moral profunda, tendremos que profundizar, por encima de las necesarias soluciones técnicas, en la revalorización de virtudes como la austeridad, el esfuerzo, la justicia y la solidaridad.

  Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

VERSIÓN AUDIO

Síguenos

Facebook
Cardenal Omella, 30 anys de ministeri episcopal! 🎂Aquest 22 de setembre celebrem el 30è aniversari de l'ordenació episcopal del cardenal Joan Josep Omella, arquebisbe de Barcelona. El 15 de juliol d'aquell mateix any, va ser nomenat bisbe auxiliar de Saragossa.Donem gràcies al Senyor per aquests 30 anys de ministeri episcopal i acompanyem el cardenal Omella amb la nostra pregària. Felicitats, senyor Cardenal! 🌟 ...
View on Facebook (opens in a new tab)
La imatge de la Mare de Déu de la Mercè ha sortit aquest diumenge, 20 de setembre, en processó a la Catedral de Barcelona, des de la Basílica de la Mercè. Tot seguit, Mons. David Abadías, bisbe auxiliar de Barcelona, ha presidit la Santa Missa. Entre els concelebrants, hi ha participat el Pare Fermín Delgado, rector de la basílica de la Mare de Déu de la Mercè de Barcelona.✍️ tinyurl.com/bdesbt3a📸A. Codinach ...
View on Facebook (opens in a new tab)
L'arquebisbe de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella, ha presidit aquest dijous, en una @parroquia.sagrada.familia plena, la missa funeral per Mn. Lluís Bonet. 🗣️ «Donem gràcies a Déu per la vida i el ministeri de Mn. Lluís Bonet».✍️ Llegeix la crònica sencerA: tinyurl.com/427yrmz2 ...
View on Facebook (opens in a new tab)
El cardenal Omella: «Donem gràcies a Déu per la vida i el ministeri de Mn. Lluís Bonet»L'arquebisbe de Barcelona presideix, en una cripta de la Sagrada Família plena, la missa funeral per Mn. Lluís Bonet.✍️ tinyurl.com/427yrmz2 ...
View on Facebook (opens in a new tab)
L'esperança salva vides i l'Església de Barcelona t'escolta🌟Avui, amb motiu del Dia Internacional per a la Prevenció del Suïcidi, l'Església de Barcelona recorda que enguany la Pastoral de la Salut ha posat en marxa un programa de prevenció, detecció i abordatge de les conductes suïcides.🫂Un programa en col·laboració amb el @salut_cat de la @gencat. ...
View on Facebook (opens in a new tab)
Vatican Media

Agenda

Evangelio del día

Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.

(Lc 8,19-21)