
Campanarios con vistas a Barcelona
Cuando llega el verano, el calor nos invita a buscar altura. El patrimonio del Arzobispado de Barcelona esconde los secretos mejor guardados para disfrutar del atardecer: sus campanarios y las cubiertas de…
Entrevista a Carles Armengol, autor del libro "Cambiar el consumo para cambiar la vida", donde se habla de la vinculación entre el consumismo y la crisis social y ambiental que se está sufriendo a escala global

La manera de consumir nos configura como personas. El consumismo de toda una sociedad está vinculado a la crisis social y ambiental que se está sufriendo a escala global y que nos urge a cambiar nuestra manera de vivir. Consciente de esto, el maestro, educador social y pedagogo Carles Armengol se propone en el libro Cambiar el consumo para cambiar la vida (Ed. Claret) concienciarnos sobre el cambio en nuestros hábitos y descubrirnos hasta qué punto nos es urgente aplicarlos.
El consumismo es un estilo de vida que consiste en buscar la respuesta en todas nuestras necesidades en la compra o en el consumo de algo ajeno a nosotros. Todo acaba siendo objeto de consumo, que usamos y lanzamos. No solo el alimento o el traje, sino la cultura, las mismas relaciones humanas o incluso la espiritualidad. Esta dinámica nos hace buscar la solución de todo fuera de nosotros mismos, no nos hace crecer y nos empobrece, y nuestra experiencia de vida se va haciendo superficial.
El estilo de vida es fruto de un conjunto de circunstancias del entorno –económicas, sociales, culturales…-, pero también de decisiones o carencia de decisiones nuestras. A menudo este estilo de vida consumista es una dinámica en la que estamos inmersos y de la cual no acabamos de ser conscientes. Un primer paso es ser conscientes. Una propuesta educativa sobre el consumo implica tomar conciencia de porqué y cómo consumimos y, desde esta conciencia, avanzar hacia un consumo responsable.
La interpelación se dirige a todos los educadores –en especial a los cristianos, siguiendo el mensaje de Laudato si’ del papa Francisco- y a toda la humanidad. Afrontamos problemas globales que requieren una intervención de todos. Como seguidores de Jesús nos tenemos que sentir particularmente concernidos por la crisis social y medioambiental que vivimos, y que tiene raíces en comportamientos contrarios a las enseñanzas cristianas.
Entrevista realitzada por Òscar Bardají Martín para la Hoja Dominical del 21 de julio