Durante la época de la pandemia se produjo un repunte de personas voluntarias que, ante la situación de emergencia que se vivía, quisieron colaborar y dar apoyo a las entidades sociales. Sin embargo, tras las campañas puntuales y debido también al envejecimiento de la población, diversas organizaciones constatan hoy la dificultad de contar con un número suficiente de voluntarios que adquieran un compromiso sostenido en el tiempo.
Con la voluntad de hacer de puente entre las entidades y las personas interesadas en colaborar, la Pastoral de Marginación ha puesto en marcha un nuevo apartado de voluntariado, disponible en la página web del obispado en esglesia.localhost/voluntariat. A través de este espacio, las entidades pueden dar a conocer, mediante un formulario, sus datos, los colectivos a los que atienden, así como la duración y las tareas que pueden realizar los voluntarios. Las personas interesadas pueden consultar esta información y, en caso de querer colaborar, deben contactar directamente con la entidad para formalizar su participación. La web únicamente publica las demandas, sin asumir responsabilidad ni ofrecer información adicional sobre las mismas.
«Queremos que sea un nuevo espacio de la diócesis que llegue a entidades, algunas más pequeñas y menos conocidas, y a parroquias, para que puedan hacer llegar las necesidades que tienen que cubrir, y que las personas interesadas puedan consultar las ofertas de una forma fácil», explica Ángel Zambrana, director de la Pastoral de Marginación.
Derechos y deberes de los voluntarios
El voluntario es una persona que dedica parte de su tiempo a colaborar de forma desinteresada en una entidad o proyecto, con la intención de ayudar a otras personas.
Según la Ley 25/2015 de la Carta del Voluntariado de Cataluña, los voluntarios tienen una serie de derechos y deberes. Entre sus derechos se incluye recibir información y formación, el reembolso de los gastos justificados derivados de su actividad, un trato digno sin ningún tipo de discriminación, la participación en la planificación y evaluación de los programas de las entidades, y la posibilidad de acordar libremente su dedicación.
Asimismo, los voluntarios tienen también una serie de deberes, como realizar su actividad de forma altruista y responsable siguiendo las normas de la entidad, mantener la confidencialidad respecto a la organización y a las personas atendidas, ser respetuosos con las personas y los recursos materiales, y asistir a las formaciones necesarias para el desarrollo de sus tareas.
Secretariado Diocesano de Pastoral para los marginados