El evento sirvió como punto de encuentro para los equipos de la entidad y permitió profundizar en algunos de los proyectos que los diferentes departamentos tienen actualmente en marcha. Así, se presentaron proyectos destinados a apoyar y mejorar las condiciones de vida de las personas que cuidan de familiares en situación de dependencia de manera no profesional. También se presentó el espacio infantil de cero a tres años, que capacita a familias en situación de vulnerabilidad para mejorar la crianza en los centros socioeducativos de la Fundación. Finalmente, se presentó el proyecto BenestArt, diseñado para combatir la soledad de las personas mayores a través del arte y programas intergeneracionales.
Durante el acto, se realizó un reconocimiento especial a la empresaria Núria Basi, presidenta del patronato de la entidad durante el último año, quien finalizará su mandato este mes.
Antes del evento y la cena, la Fundación también celebró la tradicional eucaristía de Navidad, que tuvo lugar en la parroquia Mare de Déu de Lourdes. Contó con la asistencia de representantes del consejo de dirección, de los diferentes equipos y del patronato. La ceremonia fue presidida por el obispo auxiliar de Barcelona, Javier Vilanova.
La Fundación Pere Tarrés es una de las principales entidades educativas y sociales eclesiales del país. Más de 6.000 personas trabajan anualmente en alguno de sus proyectos, y cuenta también con una red consolidada de más de 4.000 voluntarios y voluntarias, especialmente en el movimiento de centros de esplai cristianos de la Fundación, el MCECC. Sus programas tienen un impacto directo en casi medio millón de personas a lo largo del año.