Fue el año 2002 en Barcelona, cuando Antonio Jesús Sedano, un hombre que tenía un tumor maligno, acudió a la intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri para evitar la operación a la que debía someterse por la extirpación. A la mañana siguiente, el tumor había desaparecido. Después de un largo proceso, el Papa ha autorizado que la Congregación de las Causas de los Santos promulgue el decreto de aprobación del milagro.
¿Quien era Guadalupe?
Guadalupe Ortiz de Landázuri (1916-1975), profesora de química y física, miembro del Opus Dei, llevó siempre una vida ejemplar. Se entregó sin condiciones a buscar la santidad y trató de acercar Dios muchas personas. En Madrid y después en Bilbao se dedicó de manera primordial a la formación cristiana de gente joven. Según explican, «los que la trataron subrayan que su prioridad era cumplir la voluntad de Dios y ponerse al servicio de los demás». Desde su muerte, la devoción privada a Guadalupe se ha ido extendiendo cada vez más. Una devoción que llegó a Sedano, quien se amparó con fortuna a su gracia.
Proceso en marcha
El proceso para su causa de canonización comenzó pos su ejemplar vida, antes del milagro de Antonio Jesús Sedano. En 2001 el prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, nombró el Mn. Benito Badrinas postulador de la causa de beatificación y canonización de Guadalupe. Tras la petición del cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid en ese momento, el 3 de noviembre de 2001 la Congregación de las Causas de los Santos concede el nihil obstato para incoar el proceso de canonización.
Entre los hechos más destacados, en la cronología de la causa de canonización, destaca el 4 de mayo de 2017, cuando el Francisco autorizó a la Congregación de las Causas de los Santos a promulgar el decreto sobre las virtudes de la sierva de Dios Guadalupe Ortiz de Landázuri. También, la reciente noticia de este 8 de junio, con el decreto de aprobación del milagro.
Al conocer la reciente noticia, Mons. Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei, ha comentado: «La vida de la Guadalupe nos lleva a comprobar como el darse enteramente al Señor, respondiendo con generosidad a lo que Dios va pidiendo en cada momento, hace ser muy felices aquí en la tierra y después en el Cielo, donde se encuentra la felicidad que no se acaba. Pido al Señor que el ejemplo de Guadalupe nos anime a ser valientes para afrontar con entusiasmo y espíritu emprendedor las cosas grandes y pequeñas de cada día. «Todo esto, para servir con amor y alegría a Dios ya los demás».
El milagro de Barcelona
La curación instantánea, en 2002 en Barcelona de Antonio Jesús Sedano Madrid, ha sido el milagro detonante. Sedano, de 76 años acudió con fe a la intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri. Tras la desaparición repentina del cáncer, en sucesivas revisiones médicas, la curación fue confirmada. No fue hasta doce años después de que murió a causa de una patología cardíaca. Tenía 88 años. El cáncer de piel, del que se curó por intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri, nunca volvió a aparecer.
En una entrevista, el postulador de la causa, el sacerdote Antonio Rodríguez de Rivera, define Guadalupe como «una mujer enamorada de Dios, llena de fe y de esperanza». «Con su trabajo y optimismo ayudó a los otros en sus necesidades espirituales y materiales». «Era manifiesta la alegría que impregnaba a todo lo que hacía, también ante las situaciones más difíciles», añade.