
Misa por Venezuela
La Archidiócesis de Barcelona invita a toda la comunidad a la sagrada eucaristía en apoyo y solidaridad con el pueblo venezolano. Será el próximo jueves 2 de julio de 2026 a las…
Entrevista a Antoni Boix, responsable del Servicio de Atención Espiritual y Religiosa del Parc Sanitari SJD sobre la jornada “Perdón difícil, saludable compasión”

La XIX Jornada del Servicio de Atención Espiritual y Religiosa, organizada el pasado mes de noviembre por el Parc Sanitari de Sant Joan de Déu (SJD), bajo el título “Perdón difícil, saludable compasión”, permitió “experimentar nuestra humanidad compartida, habituarnos a escuchar opiniones diversas, reconocer el sufrimiento que esconden las violencias, sentirnos los unos a los otros y atrevernos a consolarnos mutuamente, consolarnos hasta ser capaces de reír juntos”, asegura Antoni Boix, responsable del Servicio de Atención Espiritual y Religiosa del Parc Sanitari SJD.
Perdonar puede ser terapéutico porque permite trascender tres callejones sin salida que tienen el potencial de volverse circulares y nunca resolverse: el resentimiento, la victimización y el duelo. El resentimiento implica volver a sentir una y otra vez el dolor de la herida; la victimización supone entregar las riendas de la propia vida a otro; y el duelo, siendo la más procesual de las tres reacciones, también puede cronificarse.
Es necesario tomar conciencia del daño recibido, con una mirada amorosa y compasiva hacia nosotros mismos; entender las circunstancias del ofensor para evitar deshumanizarlo; decidir perdonar tal y como confiamos en que Dios nos perdona afectuosamente a nosotros; manifestar de manera significativa —explícitamente, simbólicamente…— este perdón; y abrirnos al don de mantener esta decisión.
Puede haber perdón individual sin reconciliación interpersonal. Sin embargo, cuando hablamos de reconciliación colectiva, nos referimos a reconstruir la convivencia después de una situación de confrontación. Lo que creo que facilita este proceso es tomar conciencia de que, a lo largo de nuestra vida, también nosotros hemos fallado y también nosotros hemos sido perdonados… por Dios, por los padres, por los hijos…