Con motivo de la presentación de la Campaña 2026 de Manos Unidas, «Declara la guerra al hambre», el sacerdote y misionero andaluz Patricio Larrosa Martos, actualmente vicario en la arquidiócesis de Tegucigalpa (Honduras), ha visitado Barcelona para explicar su proyecto como socio colaborador de Manos Unidas en el país centroamericano.
Larrosa es el fundador de ACOES (Asociación Colaboración y Esfuerzo), una entidad que él llama «el proyecto de Jesús», nacida en 1993 en Tegucigalpa, que trabaja desde hace más de tres décadas en el ámbito educativo con los sectores más desfavorecidos de la población. Tal como expone Larrosa, «la educación es el motor para que todas las sociedades puedan organizarse y crecer en un sistema libre y digno».
«Quería ayudar y combatir el hambre»
Patricio explica que, motivado por la labor de Manos Unidas y por la red de solidaridad que se extiende por todo el territorio, decidió marcharse. «Tenía muchas ganas de ayudar y de quitar el hambre del mundo —explica Larrosa—; miré cuáles eran los países de Sudamérica donde había más necesidad y así decidí ir a Honduras». Hace ahora 33 años que Patricio llegó allí y, desde entonces, no ha dejado de luchar contra la pobreza que azota el territorio, sobre todo incidiendo en el ámbito de la educación.
Según explica, el proyecto comenzó de manera muy sencilla, con un pequeño grupo de jóvenes. «Empecé con diez monaguillos y diez acólitos que no podían estudiar, pero que querían ayudar a sus vecinos. Juntos empezamos a buscar ayuda, y desde allí nos enviaban lo que podían. Poco a poco, aquella iniciativa que comenzó con una veintena ha ido creciendo, conectando a la familia de Honduras con la solidaridad de otros países», recuerda.
Recibir y dar: de la formación al cambio
Actualmente, el proyecto ACOES, o «proyecto de Jesús», como lo llama Patricio, acompaña a cerca de 10.500 estudiantes en Honduras, quienes a su vez actúan como agentes de cambio en el territorio. Según explica Larrosa, la filosofía se basa en formarse y ayudar a formarse: «Pedimos a los jóvenes que por la mañana estudien y se formen para su futuro, y que por la tarde se dediquen a ayudar a los demás para el futuro de la sociedad. ¡Ellos mismos deben ser el motor del cambio!».
Hoy en día, alrededor de setecientos jóvenes hondureños forman parte de este proyecto, ayudando a aquellos que recién comienzan su formación. Tal como expone el misionero, muchos de estos jóvenes han podido estudiar en universidades de España, y «la preparación que tienen les capacita para resolver muchos problemas de la sociedad hondureña. Ellos son los responsables de luchar contra la pobreza y la desigualdad».
En total, los proyectos de ACOES benefician de manera directa o indirecta a unas 60.000 personas, una labor que, según Larrosa, no sería posible sin el apoyo de Manos Unidas. «Sin su ayuda habría sido muy complicado poder llegar a tanta gente. Por eso quiero agradecer y también motivar a todas las personas que quieran ayudar, tanto económicamente como con su tiempo». Tal como señala, «esta misión en Honduras tiene las puertas abiertas para todos aquellos que quieran dedicar una parte de su vida a servir y ayudar».
La Campaña 2026: «Declara la guerra al hambre»
La Campaña de Manos Unidas bajo el lema «Declara la guerra al hambre» se posiciona a favor de la paz y denuncia el hambre, la pobreza y la desigualdad como formas de violencia que atentan contra la dignidad humana. En un contexto internacional marcado por el aumento de los conflictos armados y la inestabilidad global, la organización recuerda que la paz no es solo la ausencia de guerra, sino también la garantía de condiciones de vida dignas para todos. Tal como señala Patricio Larrosa, «cuando una persona puede realizarse e incorporarse a la sociedad, aparece una sociedad de paz, una sociedad de seguridad, y eso es a lo que todos aspiramos».