Mis primeras palabras son de gratitud por lo que sois y por lo que hacéis al servicio del Evangelio en esta comunidad, tan querida y entrañable, que es la Iglesia que peregrina en Barcelona
Con estas palabras ha empezado Omella su carta de bienvenida a los presbíteros y diáconos. El arzobispo de Barcelona, desde el Sínodo de los Obispos, ha remarcado en este escrito todos los objetivos, marcando la ruta por donde la Iglesia barcelonesa tiene que caminar.
El Plan Pastoral
Una ruta marcada por el nuevo Plan Pastoral en que el cardenal Omella se ha inspirado. Poniendo de relieve los cinco ejes que lo determinan. Los jóvenes, los pobres, la fraternidad y el discernimiento; poniendo en el centro a Jesús. Un plan indispensable para seguir el curso que apenas acaba de empezar por la Archidiócesis de Barcelona.
Una pastoral con los jóvenes
Ellos son el futuro de la sociedad y de la Iglesia
El cardenal Omella pone en primer lugar a los jóvenes afirmando que son el futuro de esta sociedad y también de la Iglesia de la ciudad catalana. “Tenemos que confesar humildemente que no sabemos muy bien como actuar con los jóvenes, pero esta confesión no tendría que traernos a culpabilitzarnos de todos los fracasos recogidos, sino que tendría que impulsar en nosotros el deseo de buscar como acertar en el camino de renovar la pastoral con jóvenes” recalca Omella en esta carta.
Hay que iniciar este curso con mucha fuerza para poder superar todos los tropiezos en el camino. Así lo recalca el Sr. Cardenal que ha finalizado su discurso de este modo:
Seamos, en estos momentos de nuestra historia concreta, hombres de comunión, verdaderos pacificadores. Buscamos aquello que une y desterremos todo aquello que enfrenta