Obispos, presbíteros, formadores y seminaristas han despedido este jueves el curso 2025-2026 en el Seminari Major Interdiocesà de Catalunya. A la misa de clausura asistieron medio centenar de personas, la mayoría seminaristas.
En primer lugar, se han reunido para hacer un breve repaso y recuerdo del curso. Después ha tenido lugar una misa, presidida por el obispo de Vic, Mons. Romà Casanova, y concelebrada por el cardenal Joan Josep Omella, arzobispo de Barcelona; el arzobispo de Tarragona, Mons. Joan Planellas; el obispo de Solsona, Mons. Francesc Conesa; el obispo de Tortosa, Mons. Sergi Gordo; el obispo de Girona, Mons. Octavi Vilà; el obispo de Urgel, Mons. Josep-Lluís Serrano Pentinat; y los obispos auxiliares de Barcelona, Mons. David Abadías y Mons. Javier Vilanova i Pellisa.
Durante la homilía, Mons. Romà Casanova ha agradecido al Señor a seminaristas y formadores por la labor de este curso y ha asegurado que obispos, sacerdotes y seminaristas son «esa semilla fuertísima de unidad, de esperanza y de salvación de la humanidad».
El obispo de Vic ha apelado a la fraternidad sacerdotal y recordó a los seminaristas que «lo más importante es amar a Dios y a los hermanos y estar unidos».
La jornada ha terminado con una cena.