El Movimiento de Profesionales Católicos de Barcelona ha iniciado el curso 2018- 19 con una sesión inaugural sobre los «Ejercicios Espirituales en la vida cotidiana». El encuentro tuvo lugar en la Iglesia de Sant Pau del Camp, con la participación del obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Sergi Gordo y del consiliario de la entidad Mn. Josep Maria Turull.
Anna Vil·là responsable del movimiento abrió el encuentro dando la bienvenida y exponiendo como los ejercicios espirituales suponen una herramienta para aquel que quiere prestar atención a sus pasos o encarar su futuro.

Frutos del encuentro con Dios
Las encargadas de conducir la sesión sobre los ejercicios espirituales fueron Llum Delàs y Montse Subirana, que hablaron desde su testimonio. Según expusieron, «dedicar un momento del día a orar con Jesús nos lleva a descubrir una nueva intimidad con Dios; a aceptar las mismas limitaciones; a ser conscientes de que no estamos solos y nos da criterios de discernimiento».
Llum Delàs comentó como los actores que toman parte en los ejercicios, tanto el que los conduce como el que los practica, en un principio mantenían una cierta distancia. A lo largo del tiempo, los dos han tomado el mismo rol de «aprendices de Jesús». «Somos los dos que poniéndonos en esta dinámica estamos haciendo camino hacia una conversión muy profunda», dijo.
No es fácil pero crea adicción
«No es fácil», exponía Subirana cuando explicaba la experiencia de abrirse en confianza a Dios. Ahora bien – continuaba-, «aguantas lo que aguantas pero la recomendación es: ponerse delante de Dios». Desde su punto de vista, explicaba como, dedicar este momento de oración diario, «integra todo el mundo emocional, las soluciones y como optamos a las diferentes opciones de nuestra vida».

A través de este proceso de oración, destacaron como, poco a poco, «descubres la magia de los ejercicios». «Un Dios que se comunica y consigue transformarnos, en tanto que le dejamos hacer», añadía. Por otra parte, Delàs añadió como este rato de conectar con Él, en un principio puede costar, pero a la larga, lo acabamos priorizando hasta el punto que nos crea una «adicción».
Instrumentos del Señor
Después de la sesión sobre los ejercicios espirituales todos juntos celebraron la Eucaristía con el obispo Sergi Gordo que presidía. En el momento de la homilía, recalcó como «nosotros no hacemos ejercicios para autocontemplarnos, sino para dejar que Jesús sea el protagonista». Según expuso el obispo, un momento de oración diario, nos ayuda a descubrir que «somos instrumentos en manos de Dios que irradia la luz del Evangelio a través de nosotros».