Fotografía: Catedral de Barcelona
La Catedral de Barcelona acogió este jueves 12 de marzo la tercera sesión de las Predicaciones Cuaresmales de este año, que tienen como hilo conductor «Gaudí: un camino para la Cuaresma». Mn. Josep Maria Turull, canónigo y rector de la parroquia de la Sagrada Familia, centró su meditación en el tema «La gloria como fruto de la cruz», una reflexión en torno al significado espiritual de la futura fachada de la Gloria del templo expiatorio.
«De los que están a favor de Jesús»
Partiendo del Evangelio del día, Mn. Turull invitó a los fieles a situarse claramente al lado de Jesucristo. En este contexto, presentó a Antoni Gaudí como alguien que «claramente está a favor de Jesús» y que, con su vida y su obra, continúa ayudando a «reunir» a las personas en torno al Señor.
El rector de la parroquia de la Sagrada Familia recordó que Gaudí dedicó las torres campanario de las tres fachadas de la Sagrada Familia a los apóstoles, que «se dispersaban por todas partes para anunciar la Buena Nueva y reunir a la gente en torno a Jesucristo». Tal como explicó, «de manera simbólica, los campanarios del templo continúan hoy esta misión». «Difunden el sonido de las campanas para reunir a la gente dentro de la iglesia para celebrar la Eucaristía», añadió.
La fachada de la Gloria, síntesis del camino cristiano
La fachada de la Gloria, todavía en proceso de construcción, fue el centro de la meditación. Según explicó Mn. Turull, representa el punto final del camino cristiano. Si en las sesiones anteriores se había reflexionado sobre el Nacimiento y la Pasión de Cristo, en esta ocasión la mirada se ha puesto en la «gloria que nace de la cruz».
Mn. Turull destacó la gran escalinata de acceso al templo y la plataforma que atravesará la calle Mallorca. En este espacio, Gaudí había previsto sepulturas de benefactores del templo, «recordando que has de morir», una invitación a vivir con autenticidad y con la mirada puesta en la vida definitiva.
Oración, sacramentos y vida evangélica
Por otra parte, en relación con la parte inferior de la fachada de la Gloria, subrayó su simbología como representación de los caminos que conducen a la plenitud en Dios. Entre estos elementos destacan la oración, los sacramentos y la vida según el Evangelio.
Mn. Turull remarcó especialmente la presencia del Padrenuestro grabado en las puertas del templo, en numerosas lenguas, como símbolo de la oración que une al creyente con Dios. «Cada puerta está vinculada también a uno de los siete sacramentos, signos visibles de la gracia divina que acompañan al cristiano en su camino hacia la gloria», explicó.
La fachada incluirá también otros elementos simbólicos, como las bienaventuranzas, los dones del Espíritu Santo, las virtudes y los pecados capitales, así como las obras de misericordia corporales y espirituales, que configuran un verdadero programa de vida cristiana especialmente significativo en el tiempo de Cuaresma.
Hacia la gloria con Jesucristo
La predicación concluyó con una invitación a aprovechar los medios que ofrece la Iglesia, especialmente la Eucaristía, para avanzar en este camino hacia la gloria «que Jesucristo ha abierto y a la que todos estamos llamados».
El ciclo de Predicaciones Cuaresmales continuará el próximo jueves, 19 de marzo, a las 19.15 h en la Catedral de Barcelona con la última meditación, dedicada a «La cruz de Jesucristo que nos salva».