Durante su estancia en Barcelona, el obispo Mons. Barthélemy Yaouda Hourgo, de la diócesis de Yagoua (Camerún), ha desarrollado una intensa agenda de actividades que se han convertido en un momento de encuentro y comunión entre la realidad eclesial africana y la comunidad cristiana catalana.
Invitado por la Archidiócesis de Barcelona en el marco de la celebración “Siente la Cruz”, que reunió a cerca de 2.000 jóvenes en la basílica de la Sagrada Familia, Mons. Barthélemy reflexionó sobre la situación de sufrimiento que vive su país e hizo un llamamiento a compartir esperanza y compromiso cristiano ante los desafíos de la pobreza, la violencia y la inseguridad que afectan a muchas comunidades de Camerún.
Testimonio pastoral con jóvenes, comunidad educativa y misionera
Durante su semana de estancia en Barcelona, el obispo camerunés ha participado en diversos actos organizados en la parroquia de Santa Coloma de Gramenet, como la cena del hambre, el encuentro con jóvenes de Acción Católica y la celebración del Vía Crucis.
También ha visitado las escuelas Singuerlín de Santa Coloma y Sant Gervasi de Mollet, donde ha agradecido la colaboración que prestan en el marco de su compromiso misionero.
Asimismo, ha podido compartir estancia con las comunidades de Sant Sadurní d’Anoia y Sant Quintí de Mediona, donde se ha encontrado con otro misionero que estuvo en el Extremo Norte de Camerún durante algunos años, Mn. Sisco Pauses.
Durante estos días también ha ofrecido su testimonio en distintos medios de comunicación, compartiendo la realidad pastoral de su diócesis y la experiencia de una Iglesia que camina junto a los más vulnerables.
Encuentro con los seminaristas y testimonio vocacional
Una de las actividades centrales de su visita tuvo lugar en el Seminario Conciliar de Barcelona, donde Mons. Barthélemy mantuvo un diálogo cercano y sincero con los seminaristas. En este encuentro compartió el origen de su vocación sacerdotal, su experiencia de fe y los retos pastorales que afronta en su diócesis, un testimonio que los futuros presbíteros recibieron con gran agradecimiento.
El encuentro también fue un espacio para compartir la reciente experiencia misionera de tres seminaristas del Seminario Conciliar de Barcelona —Peter Kibiru, Luis Jaureguízar y Eduard Mata— que en los días previos habían estado en Camerún, en la diócesis del mismo obispo, participando en una estancia pastoral en diversas comunidades.
Los seminaristas compartieron sus impresiones y vivencias, destacando cómo el contacto con la Iglesia camerunesa —joven, viva y marcada por la fraternidad— les ha ayudado a profundizar en su vocación, su compromiso de servicio y su sentido de pertenencia a la Iglesia universal.
Un signo de fraternidad y esperanza
La visita de Mons. Barthélemy y los testimonios de los seminaristas han puesto de manifiesto los vínculos de fraternidad entre la Iglesia de Barcelona y la Iglesia de Camerún, renovando los lazos de cooperación pastoral, educativa y espiritual y recordando a toda la comunidad diocesana la llamada a vivir la solidaridad y a trabajar por un mundo más justo y fraterno.













