Con motivo del Día Internacional del Voluntariado 2025, Manos Unidas quiere agradecer la entrega de los más de 6.700 voluntarios que forman parte de la entidad. El lema de la organización para 2025 («Compartir es nuestra mayor riqueza») recuerda que dar lo que somos y lo que tenemos es la mayor riqueza que podemos ofrecer.
El voluntariado tiene cara de mujer
Manos Unidas, que nació de la iniciativa de un grupo de mujeres de Acción Católica que «declararon la guerra al hambre» y organizaron la primera campaña contra el hambre en 1959, está dirigida desde sus orígenes por mujeres voluntarias, aunque la presencia masculina en el voluntariado ha experimentado un crecimiento significativo.
Según datos de 2024 de la Plataforma del Voluntariado en España, el perfil del voluntariado en España es el de una mujer de entre 45 y 54 años, que colabora desde hace más de una década con una causa, trabaja y cuenta con ingresos medios o altos. El ámbito elegido es el voluntariado social, seguido del voluntariado sociosanitario y cultural.
Un pilar de Manos Unidas
Los voluntarios de Manos Unidas representan el 97 % de las personas que trabajan en la organización y participan en una amplia variedad de tareas esenciales para el funcionamiento de la entidad: desde la sensibilización y la transformación social en España, hasta la gestión administrativa, la comunicación, la recaudación de fondos o la evaluación y seguimiento de proyectos.
El voluntariado es un pilar básico para Manos Unidas. Sin la labor desinteresada y comprometida de más de 6.700 personas, la organización no podría cumplir su misión de luchar contra el hambre y la pobreza, ni acompañar el desarrollo de 53 países entre los más empobrecidos del mundo a través de los más de 500 proyectos aprobados cada año en América, África y Asia.
El ejemplo de Barcelona
El lema de la campaña de la entidad para 2025, «Compartir es nuestra mayor riqueza», cobra especial significado en este día, tal como afirma Mireia Angerri Feu, presidenta-delegada de Manos Unidas Barcelona y voluntaria de la entidad desde hace casi una década:
«A través de cada proyecto, de cada gesto y de cada momento compartido, he tomado conciencia de que mi dedicación como voluntaria puede contribuir, aunque sea humildemente, a transformar el mundo en un lugar más justo y humano. Esta experiencia me ha llenado de aprendizajes, de esperanza y de una inmensa gratitud».
En la delegación de la Ciudad Condal hay actualmente 20 voluntarios, algunos con hasta 40 años de experiencia en la entidad. Pero también sigue sumándose gente nueva, como Silvia Caparrós, abogada de profesión, que explica que «ser voluntario te abre los ojos al mundo y a las personas necesitadas, sin prejuicios y sin juzgar; simplemente porque otros te necesitan y quieres darles lo que tienes: tiempo, experiencia, habilidades, amor». O Olga Durich, compañera de Silvia en el Departamento de Empresas y recién incorporada, que explica que «es un orgullo» saber que su dedicación «es un granito de arena que se une al esfuerzo de muchas personas que luchan por un objetivo común».
Un compromiso que cohesiona y transforma vidas
Desde Manos Unidas se invita a todas las personas que quieran unirse a esta misión a conocer las distintas formas de colaboración disponibles y sumarse a este esfuerzo colectivo para construir un futuro mejor para todos.
«En un contexto de creciente individualismo, el voluntariado se presenta como una fuerza capaz de construir puentes y reforzar los vínculos que nos unen como sociedad», concluye Jaime Aguirre, Coordinador del Departamento de Voluntariado de nuestra entidad.
Font: Manos Unidas