Las entidades sociales de Iglesia ponen en común los retos de futuro en la acción social

En el encuentro presidido por Mons. Vilanova Pellisa se pide una vinculación más directa entre parroquias y entidades y visualizar más el trabajo que se realiza

Fotografías: Agustí Codinach
Trabajar con equipos más profesionales y voluntarios con formación, sin perder la identidad cristiana, y hacer una mesa de entidades de acción social de la Iglesia para ofrecer a la ciudadanía la acción conjunta que realizan tantas entidades sociales, y que muchas veces pasa desapercibida. Éstas fueron algunas de las propuestas que surgieron del encuentro «Retos de futuro en la acción social de la Iglesia», impulsado por el Secretariado de Pastoral por los Marginados, y que contó con la presencia del obispo auxiliar de Barcelona, Mons . Javier Vilanova Pellisa y de Mn. Joan Costa, delegado de Pastoral social y caritativa, y Angel Zambrana, director del Secretariado, y en la que participaron una quincena de entidades, el pasado 24 de abril, en Sant Pau del Camp.

«Amor en medio de la indiferencia»

La jornada empezó con una ponencia de Mn. Costa, quien se hizo eco de las palabras del Papa Francisco, «hacemos nuestras comunidades islas de amor en medio de tanta indiferencia». Hay que atender a las personas en distintos niveles: material, cultural, moral y desde un «amor trascendente que nos hace más humanos. Cristo es quien nos capacita para ese mayor nivel de humanización que se nos exige como entidades cristianas», afirmó el delegado de pastoral social.
Según el Santo Padre, la acción caritativa debe basarse en cuatro ejes: la competencia, sólo con voluntarios no se puede ayudar suficientemente a la gente, hace falta profesionales bien preparados; la espiritualidad, hombres y mujeres de fe que puedan dar lo mejor de sí mismos; trabajar con independencia de ideologías y partidos políticos, y con gratuidad, el punto más difícil, “amar sin esperar nada a cambio, aunque sabemos que con la entrega a los demás recibimos mucho, cuando las cosas no salen bien, no hay libro de reclamaciones”, aseguró Mn. Cuesta.

Intercambio de ideas y trabajo en grupo

Las diversas entidades trabajaron por grupos sobre el sentido de la acción social que llevan a cabo y se plantearon, desde un espíritu de reflexión y mejora, los aspectos débiles en su labor diaria de atención a los más necesitados. Hay un envejecimiento de los liderazgos, es necesario realizar más cursos de formación para los voluntarios, así como profesionalizar aún más las entidades. Pero para no perder la propia identidad cristiana, es necesario que los trabajadores sepan que trabajan en una entidad de iglesia, y favorecer un clima de acompañamiento a partir de los valores evangélicos. También se destacó ofrecer recursos de fe a las familias que son atendidas, si ellas quieren.
Otro de los puntos para mejorar la acción social de la Iglesia es que se visualice el valioso trabajo que se realiza para la sociedad. Hay eco mediático de Cáritas o el Hospital de Campaña de Santa Anna, por poner algunos ejemplos, pero las actividades de tantas entidades más pequeñas pasan muy desapercibidas. Por eso se animó a crear una mesa de entidades de acción social de la Iglesia, que pueda ofrecer información de forma conjunta.
A la pregunta qué nos diferencia de la administración, se destacó, la gratuidad de la atención, se atiende a todo el mundo sin unas condiciones previas, hay más tiempo para escuchar, acompañar, una mirada más humana, estar al lado de la otro en todo momento.

Iglesia abierta a todos

El obispo Javier Vilanova animó a ser «una Iglesia abierta a todos, como un paraguas en el que estamos integrados», ya trabajar más en red, respetando los diversos carismas, pero ayudándonos mutuamente, y tender puentes para que haya una vinculación más directa entre parroquias y entidades. «Queremos crear comunidades de pastoral donde tantos recién llegados que han sufrido mucho, puedan sentirse acogidos. Estas personas son grandes activos de evangelización en el campo social”. El obispo Vilanova destacó la importancia de estos encuentros para compartir experiencias y animó a todos a continuar en su valiosa labor diaria a favor de los más necesitados.
En este nuevo encuentro anual impulsado por el Secretariado de Pastoral por los Marginados, participaron, la Comunidad de San Egidio, las Adoratrices-SICAR cat, la asociación Dit i Fet, Cáritas Diocesana de Barcelona, el Centro Catalán de Solidaridad (CECAS), el Centro de Acogida Asís, la fundación Fátima, la fundación Joan Salvador Gavina, la fundación Migra Studium, la fundación OSAS, la fundación Pere Tarrés, Organismo Benéfico Asistencial (OBA), la Obra Social Sta. Lluïsa de Marillach, así como el Apostolado del Mar, entre otros.
Gloria Carrizosa Servitje (Secretariado de Pastoral por los Marginados)
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