200 años de la congregación Jesús-María. Un bicentenario pleno de alegrías, sacrificios y de ayudar al prójimo. La Sagrada Familia se llenó para celebrar este gran aniversario. Una trayectoria en que el perdón ha hecho girar los engranajes de la congregación tal como la fundadora santa Claudina hizo. Por lo tanto, un perdón que ha traído a la institución religiosa hasta dónde está ahora.
Santa Claudina Thévenet y el perdón
“Santa Claudina Thévenet recibe este don dentro de una experiencia de perdón muy fuerte. Producida por el asesinato de sus dos hermanos grandes, que hace que ella descubra la inmensa bondad de Dios”. Así lo definía el obispo auxiliar de Barcelona, Mons. Sergi Gordo, quién presidió la Eucaristía para celebrar el bicentenario de la congregación.
Claudina Thévenet. Este fue el nombre religioso que se otorgó a la Madre María de Santo Ignasi, nacida en Lyon, Francia. Fue fundadora de la Congregación de Religiosas de Jesús-María para la educación de los niños abandonados. Beatificada en 1981, el papa Juan Pablo II la proclamó santa el 21 de marzo de 1993.
Por lo tanto, el bicentenario de la congregación de Jesús-María conmemoraba la vida de la santa en una celebración muy emotiva para todos sus miembros. Ninguno de ellos faltó a la cita en la basílica de la Sagrada Familia. Un acto donde el recuerdo de Isa Solà, la misionera asesinada mientras daba su vida en Haití, fue muy presente.
Isa Solà
Miembro importante de la Congregación de Religiosas de Jesús-María . Vivió mucho tiempo en el extranjero, dedicada a la cooperación al desarrollo. A raíz de el terremoto de Haití del 2010, Solà fue a ayudar en el país y se acabó quedando. Allá creó un centro de atención y rehabilitación de mutilados, denominado Proyecto Haití. Solà traía prótesis usadas de España para reciclarlas. Por este proyecto era conocida como la monja de los pies.
Finalmente, fue asesinada a disparos en Puerto Príncipe, donde había ido como maestra y donde promovió centros escolares en los barrios de las periferias de la capital. Mientras conducía en el centro de la capital haitiana, fue víctima de un atraco y asesinada a disparos por dos desconocidos que iban en una moto y le robaron la bolsa que traía.
Mirar al futuro, recordando el pasado
200 años que sirven para recordar el pasado, los que han dado su vida por la congregación; el presente, para no perder de vista los objetivos y proyectos actuales. Y finalmente, el futuro para continuar creciendo con el mismo entusiasmo y los mismos valores que Santa Claudina aportó cuando puso la primera piedra de la congregación de Jesús-Maria.