La Catedral celebra la fiesta de la Santa Cruz haciendo una llamada especial por la paz

El canónigo Mn. Robert Baró bendice los cuatro puntos cardinales de la ciudad y recuerda cómo la cruz es el instrumento de vida que nos recuerda la resurrección del Señor

Hoy, 3 de mayo, el Capítulo de la Catedral ha realizado la bendición del término de la ciudad de Barcelona con motivo de la fiesta de la Santa Cruz. Este año, el encargado de impartir la bendición ha sido el canónigo Mn. Robert Baró, que ha pedido especialmente que «la paz descienda sobre la ciudad».

Después de la oración de Laudes, en el corazón del templo, se ha dado paso al rito inicial en el altar mayor, donde el diácono Mn. Ramon Ollé, ha pronunciado la monición diaconal. Tal como ha recordado, en este día marcado del calendario, se celebraba antiguamente la última reunión de la Santa Cruz, y por eso «desde la cruz de término se bendecía al pueblo o a la ciudad con todos los que habitaban en ella». «De esta manera, se daban gracias a Dios por los beneficios que les concedía en este año», ha explicado.

Bendición de la ciudad

Seguidamente, se han desplazado proclamando el canto de las letanías de los santos hacia el tejado, junto al campanario, donde se encuentra la Vera Cruz. Tal como marca el ceremonial, después de leer la Palabra de Dios se ha procedido a la bendición de los cuatro puntos cardinales. El canónigo Mn. Robert Baró, ha esparcido agua bendita en la parte Este, Oeste, Sur y Norte de la ciudad de Barcelona, pidiendo, así, la protección de la tierra y de sus frutos, es decir, de la ciudad y de los barceloneses.

Mn. Robert Baró ha destacado que cómo este año -a causa de la situación de las obras de mantenimiento- se ha subido por primera vez en treinta años las escaleras de la Gloria pronunciando las letanías de los santos. Tal como ha expuesto el canónigo, ha sido una manera de invocar a los santos subiendo a la Cruz gloriosa del Señor. «Desde el siglo VI la Catedral está dedicada a la Santa Cruz y la ciudad la adora desde entonces. Porque es el instrumento de amor que se ha convertido en instrumento de vida y nos recuerda la resurrección especialmente en este tiempo de Pascua».

Mn. Baró, ha pedido que con la invocación de los Santos y la bendición del término, llegue alegría y esperanza a la ciudad. Ha pedido especialmente por la lluvia y por la paz, para que descienda sobre la ciudad y se extienda y transforme la ciudad en una comunidad de amor.

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